El poder de una noticia falsa es que logra llegar a mucha gente en muy poco tiempo. Las denominadas fake news no son un fenómeno nuevo, sino que han existido a lo largo de la historia, para desestabilizar al enemigo o conseguir un propósito concreto. Sin embargo, las versiones online de estas noticias tienen el poder de llegar al otro lado del mundo en cuestión de segundos. Y no solo eso, también el de confundir a los usuarios, que las comparten con mayor facilidad que una noticia verídica.

Así lo demuestra un estudio del MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts en su informe The spread of true and false news online, en el que se revela que este tipo de informaciones tienen hasta un 70% más de probabilidades de ser compartidas que las verídicas. Se propagan más más rápido y llegan a una mayor audiencia en un tiempo menor.

Las noticias falsas son definidas por la Red de Periodismo Ético como toda “aquella información fabricada y publicada deliberadamente para engañar e inducir a terceros a creer falsedades o poner en duda hechos verificables”. El que ha sido elegido como el término del año por el Diccionario Collins en 2017, alcanzó una gran popularidad a raíz de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, en el que se llegó a abrir una investigación sobre ello. En este país, 80.000 publicaciones falsas llegaron a 126 millones de estadounidenses a través de Facebook. Así lo reconoció Mark Zuckerberg ante el Senado en su popular declaración este mismo año.

Las noticias falsas se han convertido en un asunto de seguridad nacional. “La sociedad es cada vez más consciente de la existencia de ciberriesgos, por lo que cada vez se toman más medidas de protección”. Así opina Eduardo Esparza, VP Country Manager de Affinion, quien advierte de que según avanzan los mecanismos de defensa “también se modernizan las amenazas potenciales, y los cibercriminales son cada vez más creativos”.

La herramienta perfecta para los ciberdelincuentes

Debido a la gran cantidad de datos e información que los usuarios comparten cada día en las redes sociales, los ciberdelincuentes lo tienen fácil para crear campañas de desinformación y trampas detalladas, que tengan una gran posibilidad de ser compartidas y reenviadas.

Las noticias falsas se valen de titulares rimbombantes e información muy sorprendente, que muchos usuarios no se preocupan por comprobar. Pero además de información falsa, pueden llevar añadidos otros peligros, como enlaces que llevan a páginas fraudulentas para robar información de las víctimas. 

Si a esto le añadimos que muchas personas acceden a sus cuentas de redes sociales en su puesto de trabajo, un ataque de este tipo puede expandirse de un solo dispositivo a la red de una compañía en cuestión de minutos. “La gran mayoría de los usuarios es consciente de que no todo lo que aparece en internet es cierto, pero luego se comparten masivamente informaciones sin haberse contrastado previamente por esa necesidad que nos provocan las redes sociales de estar constantemente actualizados”, explica Esparza, añadiendo que las empresas deberían tomar en estos casos medidas adicionales de protección.

¿Cuál es el poder de las Fake News? “Llegan a mucha gente en muy poco tiempo”, David Sancho

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