Raul Siles hackaton Cybercamp

Desarrollar talento, habilidades técnicas y creativas. Esas son algunos de los beneficios que supone para decenas de jóvenes talentos en ciberseguridad poder participar en un hackatón. Un reto que es mucho más que un mero juego o una competición. Suponen un entorno en el que se puede obtener “experiencia real en un entorno competitivo”. Así lo afirma Raúl Siles, colaborador de uno de los hackatones más reconocidos de España, celebrado cada año en el evento CyberCamp, que tendrá lugar en Málaga del 29 de noviembre al 2 de diciembre de 2018.

El Hackaton de Cybercamp está organizado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), y este año llega a su cuarta edición. Su objetivo es favorecer la interacción de los participantes en la comunidad de la ciberseguridad. Está planteada como una competición tanto por equipos como individual, centrada en el desarrollo de herramientas de seguridad.

“Poder añadir a tu currículum que has participado, o incluso quedado entre los tres mejores equipos ganadores del Hackathon es una muy buena carta de presentación y está valorado como prueba de disponer de experiencia real”, explica Siles, sobre todo cuando se tratan de proyectos de código abierto, como es este caso.

Raúl Siles fundador de la empresa de ciberseguridad DinoSec junto con Mónica Salas. Su compañía colabora con INCIBE en la gestión, diseño, planificación y ejecución del Hackathon, además de formar parte del jurado de la competición.

¿En qué consiste este Hackaton? ¿Qué nivel tienen las pruebas?

El Hackathon de Cybercamp es una competición presencial de desarrollo colaborativo de software y hardware en un ambiente lúdico, centrada en desarrollar o mejorar una herramienta, solución o una aplicación de ciberseguridad de código abierto seleccionada por los equipos participantes en su propuesta de participación. Se puede participar tanto individualmente como por equipos.

A diferencia de un CTF (Capture The Flag), no está basado en pruebas concretas, sino que los equipos participantes deben trabajar en desarrollar una solución real y práctica que cubra las necesidades que ellos mismos, o la comunidad, han identificado como útiles para escenarios y tareas concretas en el mundo de la ciberseguridad. Los desarrollos realizados
son evaluados por un jurado en base a múltiples criterios.

Este año se celebra la 4ª edición, en la que se pretende favorecer aún más la interacción con la comunidad de ciberseguridad permitiendo que sus miembros propongan proyectos que puedan dar solución a necesidades existentes, de forma que los participantes puedan tanto plantear su propia propuesta como seleccionar una de las sugeridas por la comunidad.

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¿Qué tipo de perfiles se pueden apuntar?

El Hackathon está orientado a un perfil de personas interesadas en la ciberseguridad y con buenas dotes de programación, ya sean profesionales, estudiantes, o aficionados. Normalmente los participantes provienen del mundo de la ciberseguridad, ya sea en su día a día laboral o académico, o como hobbie.

¿Qué beneficios obtienen los participantes y los ganadores tras el campeonato? ¿En qué lo podrán ver reflejado en su carrera profesional?

Además de premios tecnológicos para los tres primeros equipos clasificados y un premio especial para el equipo formado íntegramente por estudiantes, el Hackathon tiene como principal objetivo ofrecer un entorno educativo en el que los participantes pueden obtener experiencia real en un entorno competitivo, contando además con el apoyo de un jurado experto de lujo, con muchos años y muy variada experiencia en el mundo de la ciberseguridad, que, más allá de la mera evaluación, proporciona orientación y sugerencias que permiten a los participantes mejorar sus proyectos.

Algunos de los objetivos del Hackathon, y a la vez beneficios reales para los participantes, se centran en que estos puedan demostrar su talento, habilidades técnicas y creativas, e incluso tanto demostrar cómo mejorar sus capacidades de investigación y desarrollo de software, junto a sus amigos o colegas, en un entorno real y que fomenta la colaboración y el trabajo en equipo. Esta combinación hace que sea un entorno exigente (en dedicación y esfuerzo), pero, a la vez, lúdico, en el que se promueve la diversión y el entretenimiento.

En esa línea de colaboración y networking, una de las novedades que se introdujeron el año pasado fue la de interacción y colaboración entre equipos, ya sea por la experiencia de los participantes en áreas técnicas concretas, o por la existencia de áreas comunes entre proyectos de las que ambos se pueden beneficiar.

En cada nueva edición se incorporan las mejoras detectadas en las anteriores, y se trabaja en mejorar y actualizar pequeños detalles que permitan incrementar la calidad y utilidad de los proyectos participantes y el espíritu de la competición, así como hacerla más amena, entretenida y educativa para los participantes.

En cualquier caso, el poder añadir a tu currículum que has participado, o incluso quedado entre los tres mejores equipos ganadores del Hackathon, y que estás involucrado en proyectos de código abierto, es una muy buena carta de presentación, y está muy bien valorado como prueba de disponer de experiencia real y de contribución a la comunidad de ciberseguridad de código abierto, de la que nos beneficiamos todos los profesionales en el día a día.

Como profesional del sector de la ciberseguridad, ¿por qué recomiendas a los interesados en este ámbito que se apunten a este tipo de iniciativas?

Fundamentalmente por lo enriquecedor de la experiencia, que es lo que más valoran los participantes de ediciones pasadas. Son tres días de intensa competición, pero casi todos coinciden en que han disfrutado mucho.

Adicionalmente, es una estupenda oportunidad de dar a conocer públicamente los proyectos, dándoles visibilidad en la comunidad de ciberseguridad. Este es un elemento que se quiere potenciar cada año.

En las ediciones pasadas se ha captado el interés hacia los candidatos participantes tanto desde las iniciativas de búsqueda e identificación de talento de INCIBE, como de actores externos. Por otro lado, ha habido casos en que los participantes han recibido también el interés en sus proyectos por parte de la industria.

Además de conseguir que las contribuciones realizadas durante la competición doten de nuevas capacidades a la comunidad de ciberseguridad, obteniéndose un resultado tangible en un breve periodo de tiempo, desde los orígenes el espíritu ha sido que los proyectos no
se quedasen ahí, sino que “El Hackathon sea solo el comienzo…”, esperando que exista una continuidad y una evolución futura de las contribuciones y herramientas desarrolladas. Este año, de hecho, queríamos destacar especialmente aquellos proyectos participantes que vuelven al Hackathon con nuevas mejoras y evoluciones respecto a años previos.

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¿Cuál ha sido el nivel de los participantes en los anteriores hackatones?

En años previos ha habido participantes de muy diversos niveles, tanto equipos muy profesionales con unos conocimientos y habilidades muy destacables, como participantes con menos experiencia que han podido aprender mucho durante el proceso de inscripción y la propia competición, y adquirir experiencia real en el desarrollo de software de
código abierto, en buenas prácticas y recomendaciones de ciberseguridad por parte del jurado, en conocer las necesidades de la industria, etc.

La competición ha estado siempre bastante reñida, identificándose dos grandes grupos, aquellos que están compitiendo para ganar, y aquellos que están compitiendo para aprender y contra sí mismos, para generar un proyecto lo mejor posible. En las últimas ediciones se ha constatado el buen nivel de los equipos formados únicamente por estudiantes (con menos experiencia que los profesionales, pero son muchas ganas y talento).
Aunque el pasado año se creó un premio y mención especial para el equipo de estudiantes mejor clasificado, el equipo que la consiguió se alzó además con el segundo puesto de la clasificación final.

Por otro lado, recientemente se ha observado mucha implicación entre algunos profesores, tanto a nivel universitario como de FP, que han promovido la competición entre sus alumnos (siendo conscientes de todos los beneficios que les aporta y de la oportunidad que constituye), e incluso han participado ellos mismos. Éste es un elemento muy positivo,
pues acerca a los estudiantes a la realidad del sector.

 

La inscripción al Hackaton de CyberCamp se puede realizar a través de este enlace.

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