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Hoteles, restaurantes, estaciones… Cuando estamos de viaje, la obsesión por no “gastar datos” de más nos hace conectarnos a cualquier red abierta que encontremos a nuestro paso. Pero a pesar de ser muy útiles, los puntos de acceso wifi gratuitos y abiertos que encontramos en cada vez más lugares, pueden conllevar riesgos.

En ocasiones, por encontrarnos en la seguridad que nos ofrece un hotel, por ejemplo, nos dejamos llevar. Sin embargo, aunque es cierto que  “los hoteles deben preocuparse por incorporar medidas de seguridad adecuadas que ciberprotejan a sus clientes, pero también es cierto que corresponde a éstos hacer un uso responsable a la hora de utilizar las redes de un hotel”. Así lo explica Miguel A. Juan, socio-director de la compañía de seguridad S2 Grupo.

La compañía de seguridad destaca algunos de los métodos de prevención básicos que deberíamos tener en cuenta a la hora de conectarnos a una de estas redes.

En primer lugar, recomienda conectarse a wifis que estén protegidas con contraseña. Lo más habitual es encontrarse en estos lugares con redes wifis abiertas, que no requieren de contraseñas para ser utilizadas. Sin embargo, “hay que usarlas con cuidado porque se podría estar accediendo a la red a través de un router falso que interceptara la información que se comparte por internet”, advierten.

Por otro lado, se aconseja comprobar siempre las páginas a las que estamos accediendo, y si estas han sido securizadas. ¿Cómo podemos comprobarlo? En la barra del navegador siempre aparece el protocolo que está siendo utilizado para acceder a una página web. Cuando es HTTPS, la conexión está cifrada, “por tanto aunque un atacante intentara mirar qué información se está compartiendo, no podría leerla ya que estaría protegida”, señalan desde S2 Grupo. Es por esto, advierten,  que cuando se acceda a sitios web, especialmente en redes wifis públicas, se debe observar que el enlace sea HTTPS en lugar de HTTP.

Tampoco se recomienda compartir información sensible cuando se accede a este tipo de redes, como puede ser por ejemplo acceder a la banca online. Si la conexión estuviera comprometida, podría caer en manos equivocadas.

Si no tenemos más remedio que acceder a este tipo de contenido, deberíamos usar una VPN (Virtual Private Newtork). Se trata de redes que permiten que la información viaje por un “túnel” que un posible atacante no podría interceptar.

Por último, es recomendable desactivar el modo wifi de nuestros dispositivos cuando no la estemos usando. Además de ahorrar batería, conseguiremos que no se conecte automáticamente a redes conocidas sin que nos demos cuenta.

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