Qué fácil es comprar mientras ves la tele o descansas tranquilamente después de una larga jornada de trabajo. Nada como seleccionar los productos que necesitas, pagar y que te los traigan a la puerta de casa. Es un hábito que ya se mostraba al alza desde hace algún tiempo, pero el estrés que nos genera acudir a las tiendas físicas a raíz de la crisis sanitaria ha motivado que compremos online mucho más de lo que lo hacíamos a principios de año.

Esta es la principal de las conclusiones a las que ha llegado la multinacional de investigación de mercados Ipsos en su análisis más reciente. En España el 45% de la población compra más ahora por internet que antes de que existiese la pandemia, un dato relevante que se suma al hecho de que a día de hoy siete de cada diez internautas realizan compras online, o que utilicemos este método de compra una media de 3,5 veces al mes, tal y como refleja IAB Spain en su estudio anual de ecommerce.

También llama la atención que los españoles seamos los más desconfiados de Europa a la hora de probarnos ropa o calzado: sólo un 33% lo hace desde que acabó el confinamiento, mientras que italianos y franceses rondan el 50%. Poco a poco nos vamos atreviendo a acudir a los puntos de venta físicos, aunque la realidad nos dice que sentimos predilección por las compras online, de modo que es fundamental tener en cuenta una serie de consejos para realizarlas de forma segura.

¿Qué debemos tener en cuenta antes de comprar?

Cuando hacemos una transacción online nuestros datos personales y bancarios pueden estar en peligro en caso de no tomar ciertas medidas de prevención. Por ejemplo, ¿te has parado a pensar que si realizas una compra teniendo tu dispositivo conectado a una red wifi pública hay un alto riesgo de que tus datos bancarios se vean comprometidos? Protege tu información confidencial y conéctate a redes seguras, es una acción sencilla con la que evitar sorpresas desagradables.

Otro truco indispensable consiste en aprender a identificar las tiendas de confianza. Localiza la información legal del negocio, porque ante cualquier problema sabrás a quién reclamar; el comercio online está obligado a proporcionar referencias como el nombre completo de la entidad, el número de identificación fiscal, los datos de inscripción en el registro mercantil o su dirección postal. Asimismo, comprueba que la web o la aplicación utilizan el protocolo de comunicación segura https y no te olvides de buscar los sellos de confianza online.

La ciberdelincuencia tiene multitud de recursos para aprovecharse de nuestras conexiones, por eso lo ideal es dirigirnos a tiendas oficiales o con un prestigio consolidado. Poner en marcha una web fraudulenta es muy sencillo… tanto como solicitarte a través de ella los números de tu tarjeta bancaria y que tus ahorros empiecen a volar…

Si ya te has decidido a comprar…

conoce los tipos de pago disponibles en la tienda online que hayas elegido. Si el sitio solicita el pago en efectivo renuncia a la compra, ya que en caso de problemas con el producto será imposible hacer una reclamación. Paga en efectivo solo contra reembolso: pagarás cuando recibas el pedido y compruebes que es correcto.

Si bien ese modo de pago aún sigue siendo recurrente, lo habitual es optar o por la transferencia bancaria para evitar introducir ciertos datos en el sitio web, o por la tarjeta de crédito. Éste último método es un sistema muy seguro si la tienda online utiliza una pasarela de pago. Además, en el caso de que el importe de una compra haya sido cargado de forma fraudulenta, puedes solicitar la anulación del cargo de forma inmediata. En ese sentido, Visa recomienda en su blog activar las alertas de pago con el fin de saber en tiempo real si tu cuenta ha sido utilizada.

En el supuesto de que ninguna de estas opciones te convenza del todo, siempre puedes comprar a través de un intermediario como PayPal, una empresa que gestiona los datos bancarios de vendedor y cliente. Así la tienda jamás accederá a tus datos financieros.

Más allá de saber seleccionar un método de pago fiable, otros consejos esenciales son generar contraseñas seguras y activar la doble verificación en aquellas tiendas que obligan a disponer de cuenta de usuario. ¿Acostumbras a comprar a través de aplicaciones de móvil? Protege el acceso para que no las pueda iniciar cualquier persona.

Y, por último, entre las recomendaciones que hemos seleccionado no podían faltar los “tokens”. Hay aplicaciones de tiendas online que convierten tu número de tarjeta bancaria en un “token” digital, es decir, al configurar este servicio los datos de tu tarjeta no se almacenan y pagas a través de un clic, demostrando, eso sí, que eres el titular de la tarjeta.

En definitiva, no descuides tu privacidad, mantenla a salvo y consulta estos y otros consejos en la guía práctica de la Agencia Española de Protección de Datos.

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