Hola. Lo siento, te envié un código de 6 dígitos por SMS por error, ¿me lo puedes pasar? Es urgente”. Así es el mensaje que vuelve a circular por WhatsApp con el que los delincuentes controlan tu cuenta si les das lo que te piden. Se trata de la numeración requerida por la aplicación para verificar que se trata de un usuario correcto y proceder a la instalación de la misma. Quizá este timo te suene dado que tiene cierto recorrido, pero si ha vuelto es porque quienes están detrás logran con demasiada frecuencia sus objetivos. Y como ésta, otras trampas en redes sociales y apps de las que te hablaremos en las próximas líneas.

1. ¿Estás buscando pareja? Cuidado con esto…

El ajetreado ritmo de vida que llevamos ha popularizado formas alternativas para encontrar pareja sin moverse de casa. Foros, apps, redes sociales especializadas… hay todo un mundo de recursos a disposición del usuario que ande en busca de su media naranja. Pero ojo, no es oro todo lo que reluce y detrás de un inocente contacto puede haber una estafa.

En Instagram se han detectado problemas de este tipo. Tras varias conversaciones y el aumento de confianza vienen las solicitudes de dinero alegando una circunstancia personal complicada. También puede ocurrir que las charlas vayan subiendo de tono con el paso de los días y se decida conectar una webcam. Después, esa grabación servirá para extorsionar al incauto usuario.

Instagram estafa amorosa

El robo del “tinderazo” también ha saltado a la palestra mediática tras una alerta de Interpol. El timador comienza compartiendo consejos de inversión y termina invitando a su víctima a comprar productos financieros o a unirse a una cadena de inversión.

2. Ofertas de trabajo fraudulentas

La búsqueda de trabajo es otra de las tareas que no cesan nunca, y mucho menos ahora con la crisis laboral que ha traído consigo la pandemia. Las falsas ofertas encubiertas por logos de compañías conocidas tienen en jaque a la patronal de Empresas de Trabajo Temporal y Agencias de Empleo, ya que muchas de esas ofertas no se quedan en una broma de mal gusto para el aspirante que acude a un centro de trabajo inexistente. Las hay que solicitan cantidades de dinero o que cargan recibos en las cuentas de sus víctimas con la excusa de cubrir gastos de gestión.

Redes sociales como LinkedIn se han visto afectadas por estas malas prácticas, que tienen como variante el robo de datos de las empresas recabando, previamente, la confianza de algún empleado. Ésta es, por cierto, una de las grandes preocupaciones de los expertos para el presente año.

3. ¿Te gusta ir a la caza de ofertas jugosas? Precaución…

Si bien los concursos son una excelente estrategia que las marcas han ido incorporado para incrementar su relevancia en la red, también son un gancho que los ciberdelincuentes usan.

Quizá recuerdes el bombardeo de concursos en redes sociales cuyo regalo era una autocaravana, ideal (¡qué casualidad!) para viajar en tiempos de Covid-19. El premio, extremadamente generoso para ser real, no estaba sustentado por unas bases legales. ¿Qué pretendían sus promotores? Obtener un buen número de seguidores para revender la página, hacerse con una base de datos segmentada para fines comerciales, redirigirnos a webs falsas de suscripción…

Ya nos alertaron de ello en 2020. En la próxima temporada volverán timos del estilo si es que no te has topado recientemente con alguna estafa similar. ¿Te suena la oferta de las gafas de sol con un descuento demasiado llamativo? Una de tantas que no desaparecen…

4. “Hola, ganador”, o cómo llamar tu atención en WhatsApp

Así, de la nada, te llega un mensaje con un premio de 2.000 euros y “la suerte” de ser cliente VIP en un conocido sitio de juego online, ¿te lo creerías? Muchos usuarios han picado durante los días navideños y es posible que hoy sigan circulando envíos de mensajería instantánea parecidos. En el mensaje se solicita el registro a través de un enlace y el pago de diez euros para activar la cuenta. Lo que viene después ya te lo imaginas: robo de datos bancarios y pagos fraudulentos a nuestro nombre.

5. No solo redes sociales: ni Bizum escapa al fraude

Si aún pensabas que los ciberdelincuentes poseen algún tipo de miramiento con las personas más vulnerables, es hora de que te quites la venda de los ojos. No han sido pocas las estafas surgidas al calor de la pandemia y ahora también se valen de las redes sociales y de las aplicaciones de pago para engatusar a sus víctimas.

La Policía Nacional ya anda detrás de una estafa en la que una supuesta funcionaria de la Tesorería General de la Seguridad Social llama para informar de la devolución de unas tasas escolares. Si la estafa sale adelante, a la persona objeto de la amenaza le roban sus datos bancarios y la cuenta de Bizum. ¿Cómo consiguen parecer fiables? Consultando sus redes sociales: a través de ellas averiguan su situación personal, con quién se relaciona, dónde trabaja, cuántos hijos tiene…

Una publicación de la Seguridad Social avisaba en primavera de la importancia de contrastar las informaciones que nos llegan en nombre de la institución con los canales oficiales. No olvides que, en general, lo mejor es desconfiar. ¿Que te llega un SMS procedente de la administración? Llama o escríbeles a través de los recursos que ponen a disposición. ¿Que ves una oferta interesante? Si es demasiado buena para ser real es que seguramente no lo sea. ¿Un intento de robo de cuentas de redes sociales o de mensajería? Activa el factor de doble autenticación y te ahorrarás disgustos.

Hemos seleccionado estas publicaciones para darte ideas sobre cómo proteger tu vida en la red. Nada como implicarnos en la prevención para garantizar la seguridad de nuestros movimientos.

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