Desde la irrupción de ChatGPT, la demanda de unidades de procesamiento gráfico (GPU) y otros chips de alta gama se ha disparado, generando como consecuencia una oferta muy inferior a la demanda actual. De ahí que las líneas de suministro existentes no den abasto actualmente y esto haga peligrar a la industria tech en 2024. La escasez de chips de IA ha despertado el ingenio de algunas startups como OpenAI, que se estarían planteando generar sus propios chips.
Actualmente, NVIDIA domina casi el 80% del mercado de chips diseñados para IA, de tal modo que en 2021 sus ingresos superaron los 11.000 millones de dólares en 2021. La demanda de sus unidades de procesamiento gráfico GPU H100, que puede llegar a costar de media cada una más de 40.000 dólares. Las estimaciones de un informe reciente de Allied Market Research (AMR) estiman unas ventas para el sector por encima de los 263.000 millones de dólares para 2031.
Se espera que la demanda de chips de IA prospere durante 2024, aunque la incertidumbre económica global, debido a cuestiones geopolíticas, así como la escasez de talento y de materias primas, afectará directamente a la demanda de productos de consumo.
La situación particular de Foxconn
Foxconn, considerado el mayor ensamblador de iPhone y el mayor fabricante de productos electrónicos por contrato del mundo, ha presentado su balance para este año, augurando que el negocio será mejor, aunque mermado por la escasez de chips para servidores de IA.
Liu Young-way, presidente de Foxconn, asegura que el año pasado tuvieron una amortización bastante grande durante el primer trimestre, yendo asociada a una participación del 34% en el fabricante de productos electrónicos Sharp.
Pese a todo, auguran una perspectiva relativamente conservadora y neutral para 2024. Y es que el valor de las acciones ha caído un 2,4% en lo que va de año en comparación una ganancia del 0,7% experimentado por el mercado en general.
El caso de Apple
Por su parte, Apple pronosticó una caída en su volumen de ventas del iPhone y, por ende, de sus ingresos generales de unos 6.000 millones de dólares, situándose por debajo de las expectativas de Wall Street. Todo ello es como consecuencia de la capacidad limitada de producción de chips para servidores, sumado a la incipiente demanda.
La alternativa de OpenAI
Ante la escasez de chips de IA, Sam Altman (CEO de OpenAI) asegura que se está convirtiendo en un problema esencial para el desarrollo de esta tecnología en diferentes startups. De hecho, la falta de oferta ha sido calificada como un posible factor de riesgo a tener en cuenta por los inversores.
Ahora Altman quiere convencer a sus inversores para que respalden la producción autónoma de chips de IA, lo cual le otorgaría a la empresa mucho más poder y control sobre el suministro de chips. Pero el objetivo de OpenAI iría mucho más allá de diseñar chips, sino construir una red completa de plantas de fabricación para su producción.
De este modo, OpenAI ejercería un control total sobre el proceso de fabricación de chips, a la par que sus rivales seguirían buscando el suministro de manos de terceros o subcontratando la fabricación de sus propios diseños para combatir la escasez de chips de IA.
Ya en noviembre, ante la escasez de chips de IA, Microsoft presentó su nuevo chip Azure Maia AI, diseñado tomando como referencia la formación de modelos de lenguaje extensos (LLM). De igual modo, Google presentó un nuevo diseño de chip con características similares.
No obstante, el problema al que se enfrenta Altman para la producción de sus propios chips de IA reside en la obtención de miles de millones de dólares, así como contar con los conocimientos técnicos necesarios para construir instalaciones de fabricación de última generación, pudiendo rivalizar plenamente con las unidades H100 de Nvidia.
Pese a todo, el plan de Altman cuenta con determinados inversores de prestigio como Adam Niewinski, socio director de OTB Ventures, quien cataloga la inversión en chips de IA propios como un movimiento de doble propósito. De igual modo, estaría barajando una colaboración con TSMC para hacer realidad su proyecto.
Abastecimiento masivo ante la escasez de chips de IA
Si bien es cierto, el plan de Altman podría desarrollarse en una media de 10 años, de ahí la necesidad de que todas las compañías especializadas en IA estén trabajando en realizar grandes inversiones para conseguir tantos chips como pudiesen.
Mark Zuckerberg presentó recientemente los planes de Meta para obtener entre 350.000 y 600.000 chips de IA Nvidia H100, construyendo una infraestructura masiva para satisfacer su deseo de crear una IA General (AGI) de código abierto.
Y es que hay que tener en cuenta que se augura un gasto mundial en chips de IA que alcance los 53.000 millones de dólares para 2024, llegando incluso a duplicarse durante los cuatro años siguientes.
































