El ingenio de los ciberdelincuentes no entiende de límites. En las últimas horas, la Policía Nacional ha lanzando una advertencia en la que alerta a todos los usuarios de que un grupo organizado está suplantando a la Dirección General de Tráfico (DGT). A diferencia del phishing o del vishing, muy extendidos en las últimas semanas, se opta por la táctica del smishing para seducir a sus víctimas.
Todo comienza con el envío de SMS fraudulentos que simulan ser de la DGT. A partir de ese momento, obtienen los datos personales y bancarios, así como otras informaciones sensibles, de sus potenciales víctimas.
La advertencia de la Policía Nacional
A través de las redes sociales, especialmente mediante un vídeo subido a su canal de la red social de TikTok, la Policía Nacional explica este fenómeno y el modus operandi de los ciberdelincuentes. En todo momento informan sobre una multa pendiente de pago.
Cuando ven que el usuario no responde de primeras, pasar a notificar la cuantía exacta de la sanción y cómo ésta se irá incrementando conforme fuesen pasando los días y el pago no se efectuase en un plazo máximo de 24 horas.
Al clicar en el enlace del mensaje, el usuario es redirigido a un sitio web en el que los ciberdelincuentes le sustraerán todos sus datos personales y bancarios.
Señales de alerta para desconfiar
Esta campaña de smishing se ha popularizado debido a la falta de conocimiento y de tranquilidad del usuario que recibe este tipo de notificaciones. Hay que recordar que la DGT nunca notificará las multas ni por SMS ni por correo electrónico.
Algo que llama la atención es la urgencia para realizar el pago. Este hecho siempre debe hacer desconfiar a los usuarios. Los ciberdelincuentes se sirven de las tácticas de extorsión para presionar a las víctimas, mintiéndoles con supuestos pagos urgentes.
Sea cual sea el pretexto empleado, la clave es desconfiar siempre y, en caso de duda, contactar directamente con la DGT.
Una de las alertas que nunca falla es la presencia de americanismos y numerosas faltas de ortografía. El usuario que envía el SMS suele hacerlo desde un teléfono o dirección sospechosa, algo más fácil de detectar en el caso de que la notificación llegase por email. Además, suelen recurrir al uso de americanismos, como la palabra ‘tránsito’, en lugar de tráfico. Por no hablar de las faltas de ortografía, bastante comunes.
Otra táctica muy empelada es la del timo del carné caducado. Se avisa sobre la presunta caducidad del permiso de conducción y se solicitan datos como fotografía de las dos caras del DNI, permiso de conducir y foto personal. La DGT ha llegado a alertar a través de sus redes sociales sobre los riesgos de proporcionar datos personales o pinchar sobre enlaces concretos. Por eso siempre, la mejor solución será eliminarlos directamente.
¿Cómo actuar?
Como posibles soluciones para las víctimas que recibieron dicho SMS, lo más conveniente será bloquear al remitente y eliminar el mensaje de la bandeja de entrada. No obstante, si ya es demasiado tarde y se ha pulsado en el enlace y proporcionado todos los datos personales, habrá que recurrir a otras acciones.
En primer lugar, hacer capturas de pantalla de todo. Se puede recurrir incluso a testigos online para autenticar dichas pruebas. Si se ha proporcionado información bancaria, comunicarse con la entidad y reportar el citado incidente para que adopten las medidas necesarias en dicho caso.
Además, se recomienda que en los meses venideros se revisen los datos existentes en la Red, haciendo una campaña de egosurfing. De este modo, se podrá comprobar que la información personal no ha sido expuesta.
Contactar con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE para reportar el fraude y prevenir que otras personas pudiesen ser víctimas inminentes. De ahí la necesidad de enviar evidencias para reportar el fraude.
Además de presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con todas las pruebas que hayas podido obtener del fraude, es importante cerciorarse de las posibles sanciones de la DGT. La entidad siempre notificará sus multas por correo postal, con posterior envío al Tablón Edictal de Sanciones de Tráfico (TESTRA). Además, se recure a una notificación electrónica por Dirección Electrónica Vial.
Si se recibe este tipo de mensajes, lo principal será comprobar la multa. Aunque no se deban abrir correos o SMS sospechosos con archivos adjuntos, el hecho de recurrir al TESTRA permitirá conocer la veracidad de dicha notificación y si existe aprobación al respecto por parte de la Jefatura de Tráfico correspondiente.
Si se es víctima de esta ciberestafa de smishing que suplanta a la DGT, la mejor defensa será bloquear el número desde el que nos ha llegado el mensaje, evitando así posibles coacciones o contactos en un futuro próximo. Importante, desconfiar siempre de la línea temporal.

































