Rusia se ha consolidado como una de las potencias clave en ciberdelincuencia a nivel mundial, con múltiples hitos y eventos que han contribuido a esta reputación. Un peligroso papel que ha puesto en jaque la seguridad de múltiples países, algunos afectados directamente. E incluso donde sus mayores aliados no están a salvo de sus acciones deliberadas.

Repasamos algunas de las ´hazañas´ de Rusia en la escena internacional de la ciberdelincuencia.

1. Ataques DDoS a Estonia (2007)

Uno de los primeros eventos significativos fue la serie de ataques de denegación de servicio (DDoS) que paralizaron a Estonia en 2007. Estos ataques afectaron sitios web gubernamentales, financieros y de medios de comunicación, y se atribuyen ampliamente a hackers rusos. Este incidente demostró el poder de los ciberataques a nivel estatal y puso de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura digital.

2. Operaciones de Fancy Bear y Cozy Bear

Dos de los grupos de hackers más conocidos, Fancy Bear (APT28) y Cozy Bear (APT29), han sido vinculados al gobierno ruso. Fancy Bear es conocido por sus ataques a la Agencia Mundial Antidopaje y a organizaciones relacionadas con la campaña presidencial de 2016 en Estados Unidos. Cozy Bear, por su parte, fue implicado en los ataques a los servidores del Partido Demócrata de Estados Unidos también en 2016.

3. Invasión de Crimea y ataques cibernéticos (2014)

Durante la invasión de Crimea en 2014, hubo un aumento significativo de la actividad cibernética dirigida contra Ucrania, con ataques a su infraestructura crítica, incluyendo el sector energético y las telecomunicaciones. Estos ataques demostraron la capacidad de Rusia para utilizar la guerra cibernética como parte de su estrategia militar.

4. NotPetya (2017)

El ataque de ransomware NotPetya, que afectó gravemente a empresas e infraestructuras en todo el mundo, se originó en Ucrania pero rápidamente se extendió a nivel global. Se atribuye a hackers rusos y se considera uno de los ciberataques más destructivos de la historia, causando daños por miles de millones de dólares

5. Operaciones de GRU y Unidad 74455

La Dirección Principal de Inteligencia (GRU) de Rusia ha estado directamente vinculada a varias operaciones cibernéticas. La Unidad 74455, también conocida como «Sandworm,» es conocida por su participación en el ataque a la red eléctrica de Ucrania en 2015 y 2016, así como en el despliegue del malware NotPetya​.

6. Ataques a las elecciones presidenciales de Estados Unidos (2016)

Rusia fue acusada de interferir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016 mediante una combinación de hackeos y campañas de desinformación. Los ataques a los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y la diseminación de noticias falsas en redes sociales fueron componentes clave de esta operación.

7. Infraestructura de botnets y cibermercados

Rusia ha sido un centro para la creación y operación de botnets, redes de computadoras infectadas utilizadas para realizar ataques DDoS, enviar spam y robar información. La botnet Gameover Zeus, por ejemplo, fue utilizada para robar más de 100 millones de dólares de cuentas bancarias. Además, Rusia alberga algunos de los mercados clandestinos en la dark web más grandes, donde se venden herramientas de hacking, datos robados y otros servicios ilícitos.

8. Ataques a las redes eléctricas

Los ataques a las redes eléctricas de Ucrania en 2015 y 2016, que dejaron a cientos de miles de personas sin electricidad, fueron realizados por el grupo Sandworm, vinculado a la GRU. Estos ataques demostraron la capacidad de Rusia para realizar operaciones cibernéticas que tienen un impacto directo y devastador en la infraestructura crítica.

9. Ataques a instituciones financieras

Rusia ha estado implicada en varios ataques a instituciones financieras globales. Un ejemplo notable es el ataque a la red SWIFT, utilizado para transferencias bancarias internacionales, que resultó en el robo de millones de dólares. Estos ataques subrayan el interés de los cibercriminales rusos en objetivos financieros de alto valor.

10. Campañas de desinformación y guerra híbrida

Además de los ataques cibernéticos, Rusia ha sido un pionero en el uso de la desinformación como una herramienta de guerra híbrida. Las campañas de desinformación durante las elecciones y otros eventos políticos en todo el mundo han sido diseñadas para sembrar discordia y desconfianza en las instituciones democráticas. Estas operaciones son llevadas a cabo por una combinación de bots automatizados, trolls y medios de comunicación controlados por el estado.

Rusia ha consolidado su posición como una de las principales potencias en ciberdelincuencia a través de una combinación de ataques sofisticados y operaciones de guerra híbrida. La evolución continua de estas tácticas y la sofisticación de los actores involucrados aseguran que Rusia seguirá siendo una figura central en el panorama de la ciberdelincuencia global.

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