A estas alturas, todos conocemos cual es el auténtico objetivo de las VPN. Herramientas populares que nos ayudan a proteger la privacidad y la seguridad online al cifrar el tráfico de internet y ocultar la dirección IP del usuario. Sin embargo, ¡mucho cuidado! como cualquier tecnología, ésta tampoco es infalible pero ¿cómo pueden atacarnos también por ahí los ciberdelincuentes?
Antes de profundizar en la posibilidad de hackear una VPN, es importante entender cómo funciona. Una VPN crea un «túnel» seguro entre el dispositivo del usuario y el servidor VPN, cifrando los datos que se transmiten.
Este cifrado hace que sea extremadamente difícil para terceros interceptar y leer los datos. Además, al conectar el dispositivo a un servidor VPN, la dirección IP del usuario se reemplaza con la del servidor, lo que ayuda a proteger la identidad y ubicación del usuario.
Vale, hasta aquí bie, pero entonces ¿qué métodos utilizan los ciberdelincuentes para hackear una VPN?
Cómo hackear una VPN
Una de las opciones que se utilizan son los ataques Man-in-the-Middle o MitM). En ellos, un atacante intercepta la comunicación entre el usuario y el servidor VPN. Es un ataque difícil de realizar si el cifrado de la VPN es fuerte, pero es posible si el cifrado es débil o si se utiliza un software VPN comprometido.
También se pueden aprovechar las vulnerabilidades en el software. Y es que, las VPN, como cualquier software, pueden tener vulnerabilidades que pueden ser explotadas. Si un atacante descubre una vulnerabilidad en el software de una VPN, podría potencialmente comprometer la conexión.
Otro de los métodos de los ciberdelincuentes son los ataques a los servidores VPN. Pueden ser objetivos de ataques directos. Si un servidor VPN es comprometido, un atacante podría interceptar el tráfico que pasa a través de él.
Ojo con las filtraciones porque es otra manera de atacar. A veces, el tráfico de DNS no está completamente protegido por la VPN lo que puede permitir que un atacante vea los sitios web que el usuario está visitando, incluso si el contenido del tráfico está cifrado.
Mientras que, en otras situaciones, la dirección IP real del usuario puede ser expuesta, aunque esté utilizando una VPN. Esto puede ocurrir debido a configuraciones incorrectas o a vulnerabilidades específicas.
Y más formas de hackear una VPN. Los atacantes pueden utilizar técnicas de ingeniería social para engañar a los usuarios y hacerles revelar sus credenciales de VPN. Esto no es un «hackeo» técnico de la VPN, pero es una forma efectiva de comprometer la seguridad.
Algunos ejemplos destacados de hackeos de VPN
Existen casos documentados en los que VPN han sido comprometidas. Por ejemplo, en 2019, se descubrió que algunos servidores de estas VPN habían sido comprometidos. En el caso de NordVPN, un atacante obtuvo acceso a uno de sus servidores debido a una configuración insegura por parte de un proveedor de terceros. Aunque no se accedió a ningún dato de usuario, el incidente destacó la importancia de la seguridad del servidor.
En varias ocasiones, se han descubierto vulnerabilidades que permiten filtraciones de DNS, exponiendo las solicitudes de DNS del usuario y, por ende, los sitios web que visitan.
Entonces, ¿cómo protegerse al elegir una VPN confiable?
A pesar de todos estos riesgos, hay varias medidas que los usuarios pueden tomar para protegerse al utilizar una VPN. Es importante investigar y seleccionar un proveedor de VPN con una buena reputación en seguridad y privacidad. También que utilicen cifrado fuerte (como AES-256) y protocolos seguros (como OpenVPN o WireGuard).
Asegúrate de que el software de tu VPN esté siempre actualizado para protegerte contra vulnerabilidades conocidas. Y utiliza funciones como el interruptor de emergencia o kill switch, que corta tu conexión a internet si la VPN falla, evitando que tu IP real se filtre. También habilita la protección contra filtraciones de DNS y IPv6 si tu VPN lo ofrece.
Si tu proveedor de VPN lo permite, habilita MFA para añadir una capa adicional de seguridad. Las VPN gratuitas a menudo tienen menos recursos para invertir en seguridad y pueden incluso vender tus datos a terceros.
Ojo, opta por servidores ubicados en países con fuertes leyes de privacidad y que no sean objetivos comunes de ataques. Y utiliza herramientas on line para verificar si tu VPN está filtrando tu IP o DNS.
En definitiva, aunque es técnicamente posible hackear una VPN, la probabilidad de que ocurra depende en gran medida de la calidad del servicio de VPN, la robustez del cifrado utilizado, y las prácticas de seguridad del usuario.

































