El martes, Bélgica sufrió una nueva serie de ciberataques dirigidos a empresas, municipios y puertos, según informó el Centro de Ciberseguridad de Bélgica (CCB). Este ciberataque que afecta a Bélgica sigue a una primera ofensiva ocurrida el lunes, y se atribuye al grupo prorruso NoName057, conocido por realizar ataques cibernéticos con fines políticos.
Entre los objetivos de los ataques del martes estuvieron las ciudades de Rhode-Saint-Genèse y Linkebeek, así como los puertos de Amberes y Zeebrugge, ambos ubicados en la región de Flandes.
Los ataques, reportados por la radiotelevisión pública belga RTBF, fueron anunciados en el canal de Telegram de NoName057 a las 8:44 horas de la mañana del martes, donde el grupo detalló las entidades afectadas.
Según el CCB, estos ataques no representan un peligro severo para la infraestructura crítica, ya que se trata de ataques DDoS (denegación de servicio), los cuales sobrecargan los servidores mediante un bombardeo de solicitudes, causando la caída temporal de los servicios en línea afectados.
Ataques DDoS: Mecanismo y consecuencias
Los ataques DDoS (Distributed Denial of Service) no buscan robar información o penetrar los sistemas de seguridad, sino abrumar a los servidores hasta que los sistemas colapsen temporalmente.
En este tipo de ciberataque, múltiples dispositivos coordinados envían una cantidad masiva de solicitudes a los servidores objetivo, lo que los hace incapaces de gestionar las demandas. Como resultado, los sitios web afectados se vuelven inaccesibles para los usuarios.
Aunque estos ataques no comprometen directamente la seguridad de los datos, sí pueden generar molestias significativas, interrumpir operaciones y provocar pérdidas económicas. El CCB aseguró que el ataque del martes no resultó peligroso para la integridad de las redes afectadas, pero su impacto temporal fue claro en diversas ciudades y puertos belgas.
Primera oleada: ciberataques del lunes
El lunes, una ofensiva cibernética inicial ya había golpeado a varias instituciones belgas, incluyendo sitios gubernamentales de alto perfil. Entre los afectados se encontraban el Parlamento de Bélgica, varias provincias como Limburgo, Lieja, Flandes Oriental, Brabante Flamenco y Brabante Valón, así como las ciudades de Bruselas y Amberes. Además, también fue blanco el gobierno regional valón.
Estos ataques del lunes generaron alarma debido a la magnitud de las instituciones afectadas. Si bien no se reportaron daños permanentes, las interrupciones temporales afectaron el acceso a servicios digitales clave para ciudadanos y entidades locales.
Posible motivación política detrás de los ataques
El grupo NoName057, conocido por ser prorruso, ha estado involucrado en varios ciberataques en respuesta a políticas internacionales que consideran hostiles hacia Rusia.
Según la radiotelevisión pública flamenca VRT, los recientes ciberataques contra Bélgica podrían estar relacionados con una decisión reciente del gobierno belga. Bélgica anunció que donará tres cañones César a Ucrania, con un valor aproximado de 12 millones de euros, como parte de su apoyo a la resistencia ucraniana en su guerra contra la invasión rusa.
Este cañón de 155 milímetros, de fabricación francesa, está instalado en un camión y es capaz de realizar seis disparos por minuto, con un alcance de hasta 40 kilómetros. La donación de estas armas es vista como un gesto significativo de apoyo militar a Ucrania, lo que podría haber desencadenado la represalia cibernética por parte de NoName057.
El grupo prorruso ha sido activo en la ciberguerra, lanzando ataques contra países que brindan apoyo a Ucrania en su conflicto con Rusia. Estos ataques suelen estar dirigidos a instituciones públicas y privadas con el fin de interrumpir servicios y generar incertidumbre.
Respuesta del Centro de Ciberseguridad de Bélgica
El CCB ha estado trabajando intensamente para mitigar los efectos de estos ataques. Aunque no se considera que los ataques DDoS representen un peligro grave para la infraestructura crítica, las autoridades están tomando medidas preventivas para proteger a las instituciones públicas y privadas en el futuro. El CCB ha pedido a las organizaciones afectadas que fortalezcan sus sistemas de seguridad y estén atentas a posibles nuevas oleadas de ataques.
El CCB también ha señalado que estos ataques, aunque no peligrosos en cuanto a la seguridad de los datos, pueden ser parte de una campaña más amplia de desestabilización cibernética. Por ello, han intensificado las medidas de vigilancia y protección de las infraestructuras sensibles en Bélgica.
Por su parte. la comunidad internacional ha condenado los ataques de NoName057, y se ha resaltado la creciente importancia de la ciberseguridad en un mundo donde los conflictos no solo se libran en el terreno físico, sino también en el ciberespacio.
Las tensiones entre Rusia y los países que apoyan a Ucrania han ido escalando no solo en el ámbito diplomático y militar, sino también en el campo de la guerra cibernética, donde actores maliciosos intentan desestabilizar gobiernos y entidades privadas en nombre de intereses políticos.
La oleada de ciberataques en Bélgica, atribuida al grupo prorruso NoName057, es un recordatorio de cómo las guerras modernas se libran en múltiples frentes, incluido el cibernético. Aunque los ataques del lunes y martes no fueron considerados peligrosos por el Centro de Ciberseguridad de Bélgica, sí lograron interrumpir temporalmente las operaciones de varias entidades clave del país. La posibilidad de que estos ataques sean una represalia por la ayuda militar de Bélgica a Ucrania subraya la naturaleza política y global de los conflictos actuales.
Ante esta situación, las autoridades belgas continúan trabajando en reforzar las medidas de seguridad cibernética para mitigar futuras amenazas y proteger las infraestructuras críticas del país.

































