Aunque cada vez estamos más concienciados y las tecnologías de seguridad son más eficaces, la realidad es que todavía muchas personas siguen cayendo en alguna que otra ciberestafa, sobre todo por teléfono.
Cada clic, cada mensaje o cada llamada puede ser el inicio de una ciberestafa que termine poniendo en riesgo nuestros ahorros o incluso nuestra propia identidad.
Las autoridades han detectado un alarmante aumento de una nueva modalidad de engaño telefónico este verano que consiste en suplantar la identidad de entidades bancarias con un nivel de realismo sorprendente.
Detrás de una voz amable y profesional se esconde una ciberestafa cuidadosamente preparada, cuyo objetivo es obtener nuestros datos personales y bancarios. Todo comienza con una frase aparentemente inofensiva: “Vamos a simular un crédito”.
Una ciberestafa por teléfono que simula ser tui banco
Esta estafa empieza con una llamada que parece proceder de tu propio banco. En la pantalla del teléfono aparece el número oficial de tu sucursal, lo que genera una falsa sensación de confianza.
La persona que llama se presenta como asesor financiero y utiliza un lenguaje técnico, profesional y convincente. Habla de productos como créditos personales, ampliaciones de cupo en tarjetas o incluso promociones exclusivas para clientes.
A lo largo de la conversación, el estafador va introduciendo preguntas dirigidas a obtener información personal bajo la excusa de realizar una verificación. Así, solicitan datos como tu número de DNI, la dirección, tu cuenta bancaria e incluso contraseñas de acceso alegando que es necesario para “simular un crédito” y mostrarte las mejores opciones disponibles.
En realidad, la intención es robar tus datos para acceder a tus cuentas y apropiarse de tus fondos.
Por qué es tan difícil detectar la ciberestafa
Una de las razones por las que tantas personas caen en esta ciberestafa es la verosimilitud de la puesta en escena. Los estafadores no solo falsifican el número de teléfono de la entidad bancaria, sino que dominan términos financieros y saben cómo responder a posibles dudas que puedan surgir.
Esto hace que, en muchos casos, el afectado solo se dé cuenta del engaño cuando ya ha facilitado información sensible y su cuenta ha sido vaciada.
El mensaje clave en esta modalidad de ciberestafa es siempre el mismo: convencerte de que todo es una simulación segura y sin compromiso. La expresión “vamos a simular un crédito” actúa como anzuelo porque suena rutinaria y poco amenazante. Sin embargo, es precisamente en ese momento cuando deberíamos colgar la llamada y contactar directamente con nuestro banco.
Cómo actuar ante una llamada sospechosa y que es una ciberestafa
La mejor defensa frente a este tipo de ciberestafa es mantener la calma y desconfiar incluso si la llamada parece provenir del banco. Siempre es más seguro colgar y llamar tú mismo a la entidad utilizando los canales oficiales. De este modo te aseguras de estar hablando con un asesor legítimo y no con un estafador.
Hay que recordar que ninguna entidad bancaria seria te pedirá por teléfono que facilites contraseñas o códigos de verificación. Menos aún te pedirá datos sensibles con la excusa de realizar una simple simulación de crédito.
Por eso, conviene estar siempre alerta y no dejarse llevar por la urgencia o la presión que intentan generar durante la conversación. Si esto ocurre, contacta rápidamente con las autoridades con el canal web de INCIBE.
La prevención, una vez más, manda
Aunque resulta cada vez más habitual escuchar advertencias sobre ciberestafa, todavía muchas personas no son del todo conscientes del alcance de estas prácticas.
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para proteger nuestros datos y nuestras finanzas. Tener presente que nadie tiene derecho a presionarnos por teléfono y que tenemos todo el derecho de comprobar la autenticidad de la llamada puede marcar la diferencia entre caer en la trampa o evitarla.
Las campañas de concienciación resultan fundamentales para que la población reconozca las señales de alarma. Una de ellas es, sin duda, esa frase clave que debe activar todas las alertas: “vamos a simular un crédito”. A partir de ese momento, lo más prudente es interrumpir la llamada y contactar tú mismo con el banco.

































