Microsoft atraviesa una nueva prueba de estrés en su infraestructura global tras confirmar un incidente que ha bloqueado el acceso —o ha deteriorado de forma notable la experiencia— al asistente digital impulsado por inteligencia artificial Copilot para usuarios de Reino Unido y Europa. El problema, reconocido oficialmente por la compañía apenas una hora después de que se multiplicaran las quejas, estaría vinculado a un fallo en los sistemas de escalado automático de capacidad ante un aumento imprevisto de la demanda, al que se suma una incidencia adicional en el balanceo de carga.

Según explicó la propia Microsoft en sucesivas actualizaciones del incidente, los datos de telemetría de monitorización del servicio apuntan a “un incremento inesperado del tráfico” como detonante del impacto. En términos prácticos, miles de usuarios han visto cómo Copilot dejaba de responder o funcionaba con limitaciones en determinadas funciones, en un momento en el que la herramienta se ha integrado profundamente en productos como Microsoft 365, Windows y Edge.

“Estamos investigando un problema por el cual los usuarios del Reino Unido pueden no ser capaces de acceder a Microsoft Copilot, o experimentar funcionalidad degradada con algunas características”, señaló la compañía al confirmar la incidencia. La alerta, identificada internamente como CP1193544, advierte de que el fallo puede afectar a cualquier usuario que intente acceder a Copilot dentro del Reino Unido o Europa, ampliando el alcance potencial del incidente a un mercado clave para Microsoft.

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El talón de Aquiles del crecimiento acelerado

El origen técnico del problema vuelve a poner el foco en uno de los mayores desafíos de la era de la inteligencia artificial a gran escala: la capacidad de las plataformas para crecer al ritmo de la adopción sin comprometer la estabilidad del servicio. Microsoft reconoció que el incidente se debe a “un problema que afecta al autoscaling del servicio para satisfacer la demanda”, un mecanismo diseñado precisamente para absorber picos de tráfico de forma automática.

Ante el fallo, la respuesta fue inmediata pero manual. “Estamos escalando capacidad de manera manual para mejorar la disponibilidad del servicio y lo estamos monitorizando de cerca para garantizar que se logra el resultado esperado”, explicó la empresa. Esta intervención humana, necesaria cuando los sistemas automáticos fallan, revela hasta qué punto incluso los gigantes tecnológicos siguen siendo vulnerables a los límites físicos y lógicos de sus infraestructuras.

Horas después, una actualización adicional complicó el diagnóstico inicial. Microsoft confirmó la existencia de “un problema separado que afecta al balanceo de carga”, un componente crítico encargado de distribuir las peticiones de los usuarios entre los distintos servidores. El mal funcionamiento de estas reglas de balanceo habría agravado el impacto general del incidente, obligando a la compañía a modificar la configuración mientras, en paralelo, seguía aumentando la capacidad disponible.

Copilot en el centro del ecosistema Microsoft

El incidente no afecta a un servicio marginal. Copilot se ha convertido en una de las apuestas estratégicas más ambiciosas de Microsoft, integrándose como asistente inteligente en tareas de productividad, desarrollo de software y análisis de información. Para empresas y profesionales que ya dependen del asistente para redactar documentos, analizar datos o automatizar flujos de trabajo, incluso unas horas de indisponibilidad pueden traducirse en pérdidas de tiempo y productividad.

Además, la incidencia llega en un contexto de creciente dependencia de herramientas de IA generativa, donde la expectativa de disponibilidad es cada vez más cercana al 100%. A diferencia de caídas puntuales en servicios secundarios, los problemas en Copilot tienen un efecto dominó en múltiples productos y sectores, desde la administración pública hasta la empresa privada.

Problemas paralelos en Microsoft Defender

Mientras el equipo técnico trataba de restablecer Copilot, Microsoft confirmó también una incidencia independiente que afecta a Microsoft Defender for Endpoint. Identificada como DZ1193516, esta segunda alerta está provocando errores a algunos administradores al acceder a funciones clave como el inventario de dispositivos o el análisis de amenazas.

Aunque la compañía no ha detallado cuántos clientes se han visto afectados, el hecho de que el problema haya sido clasificado como “incidente” en el centro de administración —una etiqueta reservada para fallos con impacto significativo— sugiere que el alcance podría ser relevante. Defender es una pieza central en la estrategia de ciberseguridad de Microsoft, por lo que cualquier interrupción en sus capacidades de visibilidad o análisis genera inquietud entre los responsables de seguridad.

No es un caso aislado. Apenas una semana antes, la empresa tuvo que mitigar otra caída que bloqueó el acceso a varias capacidades del portal Defender XDR, incluidas las alertas de búsqueda proactiva de amenazas. La concatenación de incidentes en servicios críticos refuerza la percepción de que la creciente complejidad de las plataformas cloud de Microsoft también amplía su superficie de fallo.

MLuz Domínguez
Periodista especializada en ciberseguridad y tecnología. Mi enfoque se centra en analizar mundo de las aplicaciones y la seguridad especialmente en redes sociales. Con un interés constante en informar sobre avances, riesgos y sin olvidar la importancia de la prevención, busco compartir información precisa y comprensible para el usuario.

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