Las estafas relacionadas con las compras online continúan creciendo a un ritmo alarmante y presentan patrones cada vez más definidos que pueden ayudar a los consumidores a identificarlas a tiempo. Así lo concluye un estudio realizado por la empresa de privacidad Incogni, que ha analizado cerca de cinco años de denuncias de fraude presentadas ante el Better Business Bureau (BBB) de Estados Unidos.

La investigación se basa en el análisis de 121.000 informes de consumidores que denunciaron presuntas estafas en comercios electrónicos entre el 1 de enero de 2020 y el 30 de septiembre de 2025. El objetivo del estudio, realizado tras la campaña navideña, ha sido detectar tendencias recurrentes y señales de alerta que permitan a los usuarios protegerse mejor durante los periodos de mayor actividad comercial.

Un crecimiento sostenido del fraude online

Uno de los datos más relevantes del informe es el aumento constante de las denuncias por estafas en compras online. Según Incogni, el volumen de reportes casi se duplicó en 2023 y, en 2025, ya alcanza una media récord de 2.550 denuncias mensuales. Esta tendencia confirma que el comercio electrónico sigue siendo un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes, especialmente en contextos de alta demanda como las campañas de descuentos y las fiestas navideñas.

Los informes analizados recogen la experiencia directa de los consumidores, que describen prácticas fraudulentas atribuidas a supuestos comercios online. A partir de estas descripciones, los investigadores identificaron nueve “atributos de estafa”, es decir, elementos recurrentes que llevan a los usuarios a concluir que han sido víctimas de fraude.

Atención al cliente inexistente y productos que nunca llegan

El problema más común detectado en el estudio es la falta de respuesta del servicio de atención al cliente, presente en el 46% de todas las denuncias. Este patrón se repite de forma consistente en casi todas las categorías de productos y suele ser una de las primeras señales de alarma para los compradores.

El incumplimiento en la entrega de los productos es el segundo atributo más frecuente, mencionado en el 35% de los informes. En muchos casos, los consumidores aseguran haber pagado por artículos que nunca llegaron a su destino, sin posibilidad posterior de reclamar o recuperar el dinero.

Otros elementos relevantes incluyen la suplantación de marcas o webs legítimas, presente en el 17% de los casos, y el uso de información de seguimiento falsa, detectado en el 10% de las denuncias. Este último patrón se intensifica especialmente en periodos de alta actividad comercial.

Categorías de productos más afectadas

Incogni logró identificar la categoría del producto en aproximadamente 79.000 denuncias, lo que permitió cruzar los atributos de estafa con tipos concretos de artículos. De este análisis surgen correlaciones especialmente útiles para los consumidores.

Las compras de ropa y calzado, hogar y cocina, y jardín y exteriores son las que más frecuentemente incluyen referencias a números de seguimiento falsos, presentes en más del 15% de los informes asociados a estas categorías. En estos casos, los estafadores proporcionan códigos que aparentan ser legítimos, pero que no corresponden a envíos reales.

Por otro lado, los productos de salud y hogar y de belleza y cuidado personal se asocian con mayor frecuencia a cargos no autorizados o pagos recurrentes, un patrón que sugiere el uso fraudulento de datos bancarios más allá de la compra inicial.

En las categorías de herramientas, bricolaje, deportes y actividades al aire libre, los informes destacan la presencia de precios inusualmente bajos, una táctica clásica para atraer a compradores y generar una falsa sensación de oportunidad.

A la luz de estos resultados, los expertos recomiendan extremar la precaución ante ofertas demasiado atractivas, verificar cuidadosamente la URL de las tiendas online y desconfiar de comercios que no ofrecen canales de contacto claros o que dejan de responder tras el pago.

El informe de Incogni pone de manifiesto que las estafas en compras online no son aleatorias, sino que siguen patrones repetitivos y detectables. Conocer estas señales puede marcar la diferencia entre una compra segura y una pérdida económica, especialmente en un contexto en el que el comercio digital sigue creciendo y, con él, las amenazas asociadas.

Periodista especializada en ciberseguridad y tecnología. Mi enfoque se centra en analizar mundo de las aplicaciones y la seguridad especialmente en redes sociales. Con un interés constante en informar sobre avances, riesgos y sin olvidar la importancia de la prevención, busco compartir información precisa y comprensible para el usuario.

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