Italia ha logrado neutralizar una serie de ciberataques atribuidos a grupos prorrusos que tenían como objetivo infraestructuras vinculadas a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, cuya inauguración está prevista para este viernes. Así lo confirmó el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, en un momento de máxima alerta en materia de seguridad, a pocas horas del inicio oficial del evento deportivo.
Según explicó Tajani, los ataques informáticos afectaron tanto a sedes del Ministerio de Exteriores italiano en el extranjero, incluida la embajada en Washington, como a sitios web relacionados con los Juegos, entre ellos páginas de hoteles situados en Cortina d’Ampezzo, una de las localidades clave del calendario olímpico. En total, alrededor de 120 sitios web se vieron impactados, aunque las autoridades aseguran que la ofensiva fue “eficazmente neutralizada”.
Ataques DDoS y reivindicación prorrusa
Poco después de conocerse los incidentes, un grupo de hackers de origen ruso reivindicó la autoría de los ataques a través de un canal de Telegram. En su mensaje, el colectivo justificó la ofensiva como una represalia por el apoyo del Gobierno italiano a Ucrania en el contexto de la guerra iniciada tras la invasión rusa.
El grupo aseguró haber lanzado ataques de tipo DDoS (denegación de servicio distribuida), una técnica que busca colapsar los servidores de una web mediante un volumen masivo de tráfico, impidiendo el acceso legítimo de los usuarios. Aunque la autoría no ha podido ser verificada de forma independiente, los mensajes coinciden con patrones ya atribuidos a grupos prorrusos activos en el ámbito del ciberactivismo y la guerra híbrida.
Al menos uno de los sitios web atacados continuaba inaccesible durante la jornada del miércoles, según confirmaron fuentes locales, aunque sin impacto directo en el desarrollo de los Juegos ni en los sistemas críticos.
Silencio del COI y refuerzo de la seguridad
Desde el Comité Olímpico Internacional (COI), su director de comunicación, Mark Adams, evitó hacer comentarios específicos sobre el incidente. “No comentamos cuestiones de seguridad; es una buena práctica”, se limitó a señalar ante los medios.
Mientras tanto, Italia ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad sin precedentes. Más de 6.000 agentes de policía y cerca de 2.000 efectivos militares han sido movilizados en las distintas sedes olímpicas, que se extienden desde Milán hasta los Dolomitas. El operativo incluye francotiradores, unidades antiterroristas, expertos en desactivación de explosivos y agentes de policía especializados en esquí, además de drones, radares, aeronaves y más de 170 vehículos proporcionados por el Ministerio de Defensa.
El foco principal de las medidas se sitúa en Milán, donde se espera la presencia de numerosos líderes políticos internacionales durante la ceremonia de apertura en el estadio de San Siro.
Polémica por la presencia de agentes estadounidenses
La seguridad de los Juegos se ha visto envuelta además en una controversia política tras confirmarse la presencia de agentes de la Homeland Security Investigations (HSI) de Estados Unidos, un organismo vinculado al Departamento de Seguridad Nacional. La noticia generó críticas y protestas en Italia debido a la asociación de HSI con la agencia de inmigración estadounidense ICE, duramente cuestionada por sus políticas.
El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, salió al paso de las críticas y aclaró que los agentes estadounidenses no patrullarán las calles ni ejercerán funciones policiales en territorio italiano. Según explicó, su labor se limitará a un papel asesor y de intercambio de inteligencia, dentro de las sedes diplomáticas de Estados Unidos.
“El debate es completamente infundado”, afirmó Piantedosi, recordando que es habitual que los países intercambien personal de seguridad durante grandes eventos internacionales, como ya ocurrió en los Juegos de París 2024.
Más allá de la ciberseguridad, los Juegos de Milán-Cortina llegan en un clima de tensión social y política. Diversos colectivos han anunciado protestas coincidiendo con los actos inaugurales. Activistas propalestinos planean manifestarse durante la llegada de la llama olímpica para protestar por la participación de Israel en el contexto del conflicto en Gaza, mientras que otros grupos critican el impacto ambiental de las infraestructuras olímpicas en zonas de montaña y el uso intensivo de nieve artificial.

































