WhatsApp está introduciendo una nueva función orientada a las familias: las cuentas administradas por un padre, madre o tutor, una modalidad diseñada para que los menores puedan utilizar la aplicación con límites y supervisión.
La herramienta, que se desplegará gradualmente en los próximos meses, permite a los padres controlar quién puede comunicarse con sus hijos, revisar solicitudes de contacto y gestionar los ajustes de privacidad, todo ello sin romper el cifrado de extremo a extremo que protege las conversaciones.
La iniciativa busca responder a una realidad: cada vez más preadolescentes utilizan servicios de mensajería para hablar con familiares, compañeros de clase o grupos escolares.
Qué son las cuentas administradas en WhatsApp
Las cuentas administradas están pensadas para usuarios menores de 13 años —o por debajo de la edad mínima permitida en cada país— y deben ser configuradas por un adulto mayor de 18 años.
Con este sistema, el padre o tutor vincula su propio WhatsApp con la cuenta del menor y obtiene acceso a controles específicos como: decidir quién puede contactar con el menor, aprobar o bloquear solicitudes de mensajes de desconocidos, controlar a qué grupos puede unirse, modificar los ajustes de privacidad o acceder a estadísticas sobre actividad en grupos.
Todos estos ajustes están protegidos por un PIN parental de seis dígitos, que impide que el menor modifique la configuración.
A pesar del control parental, WhatsApp mantiene su sistema de cifrado de extremo a extremo, lo que significa que ni la empresa ni los padres pueden leer los mensajes privados.
Requisitos antes de crear una cuenta administrada
Antes de iniciar el proceso, WhatsApp exige cumplir algunas condiciones básicas:
-
el menor debe tener su propio teléfono
-
ambos dispositivos (el del padre y el del hijo) deben estar uno junto al otro durante la configuración
-
es necesario instalar la última versión de WhatsApp
-
la función puede no estar disponible aún en todos los países
Además, será necesario disponer de un número de teléfono para el menor, que será el que se registre en la cuenta.
Cómo configurar una cuenta administrada en WhatsApp
El proceso de configuración se realiza en tres fases: instalar la aplicación en el teléfono del menor, vincularla con el dispositivo del adulto y finalizar la configuración.
1. Descargar WhatsApp en el teléfono del menor
El primer paso consiste en instalar la aplicación en el dispositivo del niño o niña.
-
Descargar WhatsApp Messenger desde Google Play Store o Apple App Store.
-
Abrir la aplicación.
-
Seleccionar idioma.
-
Pulsar Aceptar y continuar.
-
Tocar el icono de más opciones.
-
Elegir Crear una cuenta administrada por un padre, madre o tutor.
En este punto, la aplicación pedirá registrar el número de teléfono del menor.
-
Introducir el número y verificarlo.
-
Indicar la fecha de nacimiento del menor para confirmar su edad.
-
Pulsar Continuar para iniciar el proceso de vinculación.
2. Vincular la cuenta con el teléfono del padre o tutor
El siguiente paso conecta el teléfono del menor con el del adulto responsable.
-
En la pantalla del dispositivo del menor aparecerá un código QR.
-
Escanear ese código con el teléfono del padre o tutor.
-
El enlace abrirá automáticamente WhatsApp en el dispositivo del adulto.
Después se completan algunos pasos de seguridad:
-
Pulsar Aceptar y continuar.
-
Confirmar que se trata de una persona adulta.
-
Crear un PIN parental de seis dígitos.
-
Confirmar ese PIN.
Este código será imprescindible para modificar cualquier ajuste de privacidad en la cuenta del menor.
3. Finalizar la configuración
El último paso se realiza nuevamente en el teléfono del niño.
-
Introducir el PIN parental.
-
Pulsar Continuar.
Una vez completado el proceso, la cuenta estará activa.
El menor podrá entonces añadir su nombre y foto de perfil, igual que en cualquier cuenta normal de WhatsApp.
Qué pueden controlar los padres en estas cuentas
Una vez configurada la cuenta administrada, los padres disponen de varias herramientas para gestionar el uso de la aplicación.
Entre las principales funciones destacan:
Control de contactos
Los padres pueden decidir qué personas pueden iniciar conversaciones con el menor y bloquear números desconocidos si lo consideran necesario.
Gestión de grupos
También podrán supervisar las invitaciones a grupos, una de las principales vías de exposición a desconocidos en aplicaciones de mensajería.
Solicitudes de mensajes
Si alguien que no está en la lista de contactos intenta iniciar una conversación, el sistema puede generar una solicitud que el padre puede revisar.
Ajustes de privacidad
La cuenta administrada permite gestionar parámetros como: quién puede ver la foto de perfil, quién puede ver la última conexión y quién puede añadir al menor a grupos
Todo ello protegido por el PIN parental.
Privacidad y cifrado siguen activos
Uno de los aspectos clave de esta función es que no rompe el modelo de privacidad de WhatsApp.
Las conversaciones siguen protegidas con cifrado de extremo a extremo, lo que significa que nadie —ni siquiera la propia plataforma— puede leer los mensajes.
Los controles parentales se centran en gestionar el acceso y los contactos, no en vigilar el contenido de las conversaciones.
WhatsApp ha anunciado que las cuentas administradas se desplegarán progresivamente en los próximos meses, por lo que algunos usuarios podrían tardar en ver la opción disponible.
La compañía también ha señalado que seguirá recopilando comentarios de familias y expertos para mejorar la función.

































