Una nueva brecha de ciberseguridad ha puesto en riesgo millones de cuentas de correo electrónico en Japón. El incidente afecta a la infraestructura utilizada por seis proveedores de servicios de Internet y podría haber comprometido hasta 14,22 millones de credenciales de acceso. Una filtración de datos enorme de direcciones de correo electrónico y contraseñas.
Tal y como venimos publicando desde Bitlifemedia, se trata del enésimo caso que pone de relevancia la importancia de reforzar las medidas de protección digital, especialmente cuando los ataques aprovechan vulnerabilidades presentes en programas de terceros.
Una vulnerabilidad permitió el acceso de los atacantes
La empresa japonesa KDDI Corporation detectó la intrusión el pasado 17 de junio durante las tareas de supervisión de sus sistemas. Tras descubrir la actividad sospechosa, bloqueó el acceso de los atacantes e inició una investigación para determinar el alcance del incidente.
Las pesquisas apuntan a que los ciberdelincuentes aprovecharon un fallo de seguridad en un software externo integrado en el sistema de correo electrónico que la compañía presta a varios operadores de Internet del país. Aunque la vulnerabilidad ya ha sido corregida, existe la posibilidad de que terceros hayan obtenido información sensible de los usuarios.
Entre los datos potencialmente expuestos figuran direcciones de correo electrónico y contraseñas pertenecientes tanto a clientes actuales como a antiguos usuarios e incluso cuentas inactivas.
Seis operadores afectados y millones de cuentas comprometidas
Además de KDDI, la plataforma de correo daba servicio a otros cinco proveedores japoneses: STNet, JCOM, Chubu Telecommunications, NIFTY y BIGLOBE.
La investigación continúa abierta, por lo que el número definitivo de cuentas afectadas todavía no se conoce. Sin embargo, la compañía estima que la exposición podría alcanzar los 14,22 millones de registros, una cifra que convierte este incidente en uno de los más relevantes registrados recientemente en el sector de las telecomunicaciones del país.
KDDI es uno de los mayores operadores de Japón. La empresa cuenta con unos 45.000 empleados y registra unos ingresos anuales cercanos a los 32.400 millones de dólares. Su origen se remonta al año 2000, tras la integración de varias compañías históricas del sector.
No todas las contraseñas tendrían el mismo nivel de riesgo
Uno de los aspectos que puede reducir el impacto de la filtración es que parte de las contraseñas estaban almacenadas mediante sistemas de hash o cifrado, lo que dificulta que puedan utilizarse directamente para secuestrar cuentas.
No obstante, la empresa no ha precisado qué algoritmo de protección empleaba ni cuántas credenciales permanecían almacenadas sin esas medidas de seguridad, por lo que el nivel real de exposición sigue siendo incierto.
Mientras avanzan las comprobaciones, KDDI ya ha informado del incidente a la Comisión de Protección de la Información Personal de Japón y al Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones, además de coordinarse con los operadores afectados para reforzar la seguridad de la plataforma.
Qué deben hacer los usuarios para proteger sus cuentas
Como medida preventiva, los expertos recomiendan cambiar cuanto antes la contraseña del correo electrónico si se pertenece a alguno de los servicios afectados.
También es aconsejable utilizar claves únicas para cada plataforma y activar la autenticación en dos pasos siempre que esté disponible.
Esta capa adicional de seguridad dificulta considerablemente el acceso no autorizado incluso cuando un ciberdelincuente consigue conocer la contraseña, reduciendo el riesgo de robo de cuentas y de acceso a información personal.
Cómo comprobar si una cuenta puede haber sido comprometida
Tras una filtración de este tipo, es recomendable revisar la actividad reciente de la cuenta de correo electrónico para detectar posibles accesos no autorizados. Muchos servicios permiten consultar el historial de inicios de sesión, los dispositivos conectados o las ubicaciones desde las que se ha accedido.
También conviene cambiar la contraseña si se reutiliza en otras plataformas, ya que los ciberdelincuentes suelen probar las mismas credenciales en diferentes servicios mediante ataques automatizados.
Mantener actualizado el software, activar la autenticación en dos pasos y desconfiar de mensajes que soliciten datos personales son medidas sencillas que ayudan a reducir el riesgo de sufrir un nuevo incidente de ciberseguridad.

































