La Comisión Europea ha impuesto a Temu una multa de 200 millones de euros por incumplir el Reglamento de Servicios Digitales, conocido como DSA. Bruselas considera que la plataforma de comercio electrónico no evaluó correctamente los riesgos relacionados con la presencia de productos ilegales o potencialmente peligrosos dentro de su mercado digital.
La sanción supone la mayor multa impuesta hasta ahora en aplicación de esta normativa europea. Supera los 120 millones de euros con los que la Unión Europea sancionó a X en diciembre de 2025 por incumplimientos relacionados con la transparencia de la plataforma.
El caso refuerza el mensaje de Bruselas hacia las grandes plataformas digitales: no basta con retirar productos después de recibir una denuncia. Las compañías deben analizar de forma preventiva los riesgos de sus servicios y adoptar medidas eficaces para evitar que los consumidores encuentren artículos que incumplan la legislación europea.
Temu no evaluó correctamente los riesgos
La investigación concluyó que Temu no realizó una evaluación suficientemente completa de los riesgos derivados de la venta de mercancías ilegales o inseguras.
Según la Comisión Europea, existía una probabilidad significativa de que los consumidores encontraran en la plataforma productos que no cumplían las normas comunitarias. Entre ellos podrían encontrarse juguetes, dispositivos electrónicos, cosméticos u otros artículos sin las garantías de seguridad exigidas dentro de la Unión Europea.
Bruselas también detectó deficiencias en el análisis de otros elementos del funcionamiento de Temu, como los sistemas de recomendación y su programa de afiliados e influentes.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, afirmó que las evaluaciones de riesgos no pueden tratarse como un simple trámite administrativo.
Según la responsable europea, la evaluación presentada por Temu subestimó riesgos concretos, carecía de precisión y no estaba respaldada por pruebas suficientemente sólidas.
La mayor sanción impuesta bajo la DSA
La multa de 200 millones de euros convierte el caso de Temu en uno de los ejemplos más importantes de aplicación del Reglamento de Servicios Digitales desde su entrada en vigor.
La DSA obliga a las grandes plataformas a identificar y reducir los riesgos asociados a sus servicios. Estas obligaciones afectan a cuestiones como la venta de productos ilegales, la difusión de contenidos ilícitos, la transparencia de los algoritmos, la publicidad y la protección de los menores.
Temu fue designada como plataforma online de muy gran tamaño debido al elevado número de usuarios que utiliza el servicio en Europa. Esta clasificación implica responsabilidades adicionales y una supervisión más directa por parte de la Comisión Europea.
La sanción solo cierra una de las cuatro líneas de investigación abiertas contra la compañía desde octubre de 2024. Las otras actuaciones examinan posibles funciones de diseño adictivo, la transparencia de los sistemas de recomendación y el acceso de investigadores a los datos de la plataforma.
Temu rechaza la decisión
Temu ha expresado su desacuerdo con la sanción y considera que la multa es desproporcionada.
Un portavoz de la empresa señaló que la compañía respeta los objetivos del Reglamento de Servicios Digitales y la necesidad de establecer normas claras para el conjunto de la economía digital. Sin embargo, sostiene que la decisión se basa en su primera evaluación de riesgos, elaborada en 2024, y que no refleja el estado actual de sus sistemas.
La empresa deberá presentar un plan de actuación en el que explique cómo corregirá las deficiencias identificadas por la Comisión Europea.
El plazo establecido para entregar este plan termina el 28 de agosto. Posteriormente, el Consejo Europeo de Servicios Digitales analizará las medidas propuestas, decidirá si son suficientes y establecerá un calendario para su aplicación.
Más controles sobre los productos vendidos
Las medidas correctoras deberán reforzar los sistemas de gestión de riesgos, supervisión de vendedores y control de los productos ofrecidos a los consumidores europeos.
Esto puede traducirse en comprobaciones más estrictas sobre la identidad de los comerciantes, mejores mecanismos para detectar artículos peligrosos, revisiones de las recomendaciones automáticas y una respuesta más rápida ante avisos de autoridades o consumidores.
El objetivo de la Comisión no es únicamente sancionar a la empresa, sino conseguir que reduzca de manera efectiva la posibilidad de que los usuarios compren productos ilegales o inseguros.
Si Temu no aplica correctamente las medidas exigidas, podría enfrentarse a nuevas actuaciones regulatorias.

































