El fabricante ferroviario suizo Stadler Rail ha vuelto a situarse en el foco de la actualidad por un incidente de ciberseguridad. La compañía ha confirmado que recibió una exigencia de pago de 10 millones de francos suizos, equivalentes a unos 12,3 millones de dólares, después de que un grupo de ciberdelincuentes accediera a información alojada en una plataforma compartida con uno de sus proveedores tecnológicos.
La empresa ha dejado claro desde el primer momento que no negociará con los atacantes y que ya ha puesto el caso en manos de las autoridades competentes para investigar lo sucedido.
Un ataque dirigido a un proveedor tecnológico
Según explicó Stadler Rail, el incidente tuvo lugar a mediados de julio y no comprometió directamente su infraestructura informática principal. Los atacantes lograron acceder a una plataforma de intercambio de datos utilizada junto a uno de sus proveedores, desde donde obtuvieron documentación técnica.
Tras el robo de la información, la empresa recibió una carta de extorsión atribuida al grupo Everest, en la que los delincuentes exigían el pago de un rescate de 10 millones de francos suizos para evitar la publicación del material sustraído.
La multinacional rechazó de forma tajante cualquier posibilidad de negociar con los responsables del ataque y presentó una denuncia ante la Policía Cantonal de Thurgau.
«Stadler no pagará ningún rescate bajo ninguna circunstancia y, por tanto, no es susceptible de extorsión.«
La producción ferroviaria continúa con normalidad
La compañía quiso lanzar un mensaje de tranquilidad tanto a clientes como a operadores ferroviarios. Según su comunicado, ni los sistemas internos ni las líneas de fabricación se han visto comprometidos, por lo que la actividad industrial continúa desarrollándose con absoluta normalidad en todas sus plantas.
Asimismo, la empresa aseguró que la documentación obtenida por los ciberdelincuentes no afecta a la seguridad de los trenes ni a los sistemas ferroviarios desplegados por todo el mundo.
«No se robaron datos personales relevantes. Los vehículos ferroviarios de Stadler que operan en todo el mundo no se ven afectados por el robo de datos. La producción global de Stadler continúa con normalidad.«
El fabricante sostiene además que la información extraída corresponde únicamente a documentación técnica procedente del proveedor afectado y que carece de impacto sobre la operación diaria de sus servicios.
Un referente mundial del sector ferroviario
Stadler Rail es uno de los fabricantes ferroviarios más importantes de Europa. La empresa diseña y produce locomotoras, tranvías, trenes metropolitanos, unidades de pasajeros, vehículos de alta capacidad y sistemas de señalización para operadores públicos y privados.
La multinacional cuenta con aproximadamente 18.000 empleados repartidos entre ocho centros de producción y seis instalaciones de ingeniería. Su presencia internacional abarca numerosos mercados de Europa, América, Asia y Oceanía, mientras que su facturación anual supera los 4.900 millones de dólares.
Su relevancia dentro del transporte ferroviario convierte cualquier incidente de ciberseguridad en un asunto especialmente sensible, aunque en esta ocasión la compañía insiste en que no existe riesgo para la explotación de los vehículos que actualmente circulan por distintos países.
Everest, un grupo especializado en la extorsión mediante datos robados
El ataque ha sido atribuido al grupo Everest, una organización criminal que apareció en 2020 como operador de ransomware. Con el paso del tiempo modificó su estrategia y dejó en un segundo plano el cifrado de equipos para centrarse en el robo de información confidencial y la posterior extorsión económica.
Su método habitual consiste en acceder a redes corporativas, copiar grandes volúmenes de información y amenazar con hacer públicos los archivos si las víctimas no acceden al pago exigido.
Durante sus primeros años de actividad también actuó como intermediario de acceso para otros grupos criminales, vendiendo las credenciales obtenidas tras vulnerar organizaciones o incluso adquiriendo información robada por terceros para utilizarla en nuevas campañas de chantaje.
Actualmente, Everest opera desde una nueva infraestructura en internet después de que su antiguo portal de filtraciones en la dark web fuera alterado en abril de 2025 con un mensaje que decía: «No cometas delitos CRIME IS BAD xoxo from Prague.» Hasta el momento, Stadler Rail no figura entre las víctimas publicadas en el sitio de extorsión del grupo.
Un nuevo incidente tras el ataque sufrido en 2020
No es la primera vez que Stadler Rail afronta un problema de estas características. En 2020 la empresa ya sufrió otro incidente de ciberseguridad en el que atacantes consiguieron infiltrarse en parte de su infraestructura informática, instalar malware y sustraer información almacenada en varios equipos comprometidos.
Aunque ambos sucesos presentan diferencias técnicas, reflejan el creciente interés de los grupos especializados en extorsión por atacar grandes compañías industriales y sus cadenas de suministro.
Los proveedores tecnológicos se han convertido en un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes, ya que pueden servir como puerta de entrada hacia organizaciones de gran tamaño sin necesidad de comprometer directamente sus sistemas principales.
































