Los problemas de conectividad registrados por clientes de Redytel en distintos puntos del noroeste de España tienen su origen en un ciberataque.

La operadora de telecomunicaciones ha confirmado que su infraestructura está siendo objeto de un ataque informático que ha provocado dificultades de acceso a Internet entre parte de sus abonados.

La incidencia se concentra especialmente en El Bierzo, en la provincia de León, y Valdeorras, en Orense, dos territorios donde la compañía desarrolla parte de su actividad.

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Redytel, que tiene su sede en Ponferrada, ha movilizado a sus especialistas para contener el ataque y restablecer completamente las comunicaciones.

Redytel confirma un ataque DDoS contra su infraestructura

Según la información trasladada por la propia compañía, el origen de los problemas se encuentra en un ataque distribuido de denegación de servicio, conocido habitualmente por las siglas DDoS. Redytel lo ha definido como una “agresión externa e intencionada” dirigida contra sus sistemas.

La operadora ha indicado que sus equipos técnicos y de ciberseguridad se encuentran trabajando para “combatir este ataque”, reforzar la protección de la infraestructura y devolver la red a su funcionamiento habitual.

Por el momento, no se ha hecho pública la identidad de los responsables ni se conocen las motivaciones que podrían encontrarse detrás de la acción. Tampoco se ha precisado el volumen de tráfico malicioso recibido, la infraestructura concreta atacada o el número total de abonados que han sufrido interrupciones.

La compañía sí ha dejado claro que el incidente no afecta necesariamente a toda su base de clientes. Su comunicación hace referencia específicamente a “algunos de nuestros usuarios”, que han experimentado dificultades para conectarse.

El Bierzo y Valdeorras, las zonas afectadas

El impacto comunicado se localiza principalmente en El Bierzo y Valdeorras. La primera comarca pertenece a León y tiene en Ponferrada su principal núcleo urbano, mientras que Valdeorras se encuentra en la provincia de Orense.

Redytel desarrolla su actividad en estos territorios y cuenta con presencia comercial en Valdeorras, además de mantener su sede en Ponferrada. La incidencia adquiere así una dimensión interprovincial al afectar a conexiones situadas tanto en Castilla y León como en Galicia.

La empresa ha pedido disculpas a los abonados que están sufriendo problemas y ha agradecido su “confianza y comprensión” mientras continúan las labores de recuperación.

La prioridad de los técnicos pasa por contener el tráfico generado por el ataque, mantener protegida la infraestructura y recuperar una prestación estable del servicio. La compañía confía en restablecer la normalidad “lo antes posible”.

Qué es un ataque DDoS y por qué puede dejar sin conexión a los usuarios

Un DDoS busca saturar un servidor, una red o determinados recursos tecnológicos mediante una enorme cantidad de solicitudes enviadas simultáneamente.

Cuando la infraestructura recibe más tráfico del que puede procesar, las peticiones legítimas pueden sufrir retrasos, errores o directamente dejar de ser atendidas.

La diferencia respecto a un ataque de denegación de servicio convencional está precisamente en su carácter distribuido. En lugar de proceder de un único origen, las solicitudes pueden llegar desde miles de dispositivos diferentes. Para ello suelen emplearse redes de equipos comprometidos conocidas como botnets.

El objetivo inmediato no tiene por qué ser acceder a información almacenada en los sistemas. Un DDoS se orienta principalmente contra la disponibilidad: intenta impedir que una web, plataforma, servidor o servicio de telecomunicaciones pueda funcionar con normalidad.

Existen además distintas modalidades. Los ataques volumétricos buscan consumir el ancho de banda disponible, mientras que otros se concentran en protocolos de red o explotan el funcionamiento de aplicaciones y servidores.

Su intensidad puede medirse en parámetros como gigabits o terabits por segundo y, dependiendo de la técnica utilizada, en millones de paquetes o solicitudes por segundo.

Las operadoras necesitan reaccionar rápidamente ante estos ataques

La mitigación de un DDoS requiere detectar patrones anómalos y separar las solicitudes reales de aquellas generadas de manera automatizada. Entre las medidas disponibles se encuentran el filtrado de tráfico, sistemas de detección en tiempo real, balanceo de carga y servicios especializados capaces de absorber grandes cantidades de peticiones.

En una empresa de telecomunicaciones, la disponibilidad resulta especialmente sensible porque cualquier incidencia puede repercutir directamente sobre la conexión de hogares y negocios.

Redytel mantiene activados sus recursos técnicos y de ciberseguridad mientras trabaja para recuperar completamente la estabilidad de la red en El Bierzo y Valdeorras.

La compañía no ha comunicado, por ahora, una estimación definitiva sobre la duración del incidente.

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