La inteligencia artificial está modificando las reglas de la ciberseguridad mucho más rápido de lo que empresas y gobiernos están reaccionando. Esa es una de las principales conclusiones que deja Bill Gates en una extensa entrevista con Ezra Klein publicada en The New York Times, en la que analiza el rápido aumento de las capacidades de los modelos de IA y los riesgos que pueden derivarse de su utilización.

Para Gates, el peligro más inmediato no es que una inteligencia artificial decida autónomamente atacar una empresa o infraestructura. El problema actual está en poner herramientas cada vez más potentes en manos de personas que pueden utilizarlas para localizar vulnerabilidades y desarrollar ciberataques.

Estas son cinco ideas que deja la entrevista sobre el impacto de esta tecnología en la seguridad digital.

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1. La IA encuentra en minutos vulnerabilidades ocultas durante décadas

Es probablemente una de las afirmaciones más relevantes de Gates. Los modelos están alcanzando un nivel en programación que les permite no solo generar código, sino también encontrar errores de seguridad extremadamente complejos.

Gates explica que estos sistemas están descubriendo vulnerabilidades en código que había sido revisado por personas durante más de 20 años sin que nadie detectara el problema.

Una IA puede analizar diferentes componentes y descubrir en pocos minutos que combinando determinados errores es posible conseguir un resultado que había pasado inadvertido para los especialistas. Gates califica esta evolución de las capacidades de hacking como sorprendente.

Esto cambia una de las premisas tradicionales de la seguridad: que una vulnerabilidad difícil de localizar puede permanecer oculta durante años.

2. Programar ya es uno de los terrenos donde la IA alcanza capacidades extraordinarias

La preocupación de Gates está directamente relacionada con el salto que han experimentado los modelos especializados en programación.

El cofundador de Microsoft recuerda que escribir código fue una de las habilidades a las que más tiempo dedicó durante su juventud y señala que los modelos de programación de Claude alcanzaron un nivel que le hizo considerar que podían estar a su altura. Destaca especialmente su capacidad para realizar tareas complejas durante largos periodos, escribir código y localizar errores.

Cuanto mejor sea una IA entendiendo cómo está construido un programa, mayor será también su capacidad para identificar dónde puede romperse.

3. El problema es que existe demasiado código para protegerlo todo

Encontrar vulnerabilidades mediante IA también puede beneficiar enormemente a los defensores. Las empresas pueden utilizar estos modelos para auditar aplicaciones, descubrir fallos y solucionarlos antes de que sean explotados.

Sin embargo, Gates identifica un importante desequilibrio: la cantidad de software existente es gigantesca.

Aunque la IA permita acelerar la búsqueda y corrección de vulnerabilidades, resulta difícil revisar y reparar todo el código potencialmente vulnerable antes de que otros utilicen esas mismas capacidades con objetivos ofensivos.

Por este motivo, Gates considera que estamos atravesando un periodo de “extrema vulnerabilidad a los ciberataques”.

4. El riesgo inmediato sigue siendo el humano que utiliza la IA

Gates diferencia claramente entre dos escenarios. Por un lado está el futuro problema de control: una IA suficientemente autónoma que termine realizando acciones contrarias a los intereses humanos.

Pero ese no es, para él, el riesgo más inmediato.

La amenaza actual procede de personas con malas intenciones que utilizan modelos avanzados para aumentar sus capacidades. Gates considera que la IA ya ha alcanzado un umbral relevante en materia de ciberseguridad y alerta de que estas herramientas pueden facilitar ataques de una escala anteriormente reservada a actores con muchos más recursos.

La IA funciona así como multiplicador: reduce conocimientos, recursos y tiempo necesarios para ejecutar determinadas tareas técnicas.

5. Monitorizar el uso de los modelos será tan importante como mejorar sus capacidades

La última gran idea de Gates apunta directamente a las medidas de protección. El empresario considera insuficiente confiar exclusivamente en que cada compañía tecnológica decida voluntariamente hasta dónde pueden llegar sus modelos.

Su propuesta pasa por establecer salvaguardas y mecanismos de monitorización capaces de detectar y limitar usos especialmente peligrosos.

Gates considera especialmente problemático que modelos con grandes capacidades puedan utilizarse después de eliminar completamente sus mecanismos de supervisión. Si una IA puede encontrar y ayudar a explotar problemas de seguridad, sostiene, permitir que esa capacidad opere sin controles aumenta considerablemente el riesgo.

La entrevista deja así una paradoja para los próximos años: la misma IA capaz de convertirse en una de las mejores herramientas para encontrar vulnerabilidades también puede hacer que los atacantes las descubran mucho más rápido. La carrera ya no consistirá únicamente en encontrar fallos, sino en determinar quién consigue detectarlos, verificarlos y corregirlos antes de que puedan ser utilizados para atacar.

MLuz Domínguez
Periodista especializada en ciberseguridad y tecnología. Mi enfoque se centra en analizar mundo de las aplicaciones y la seguridad especialmente en redes sociales. Con un interés constante en informar sobre avances, riesgos y sin olvidar la importancia de la prevención, busco compartir información precisa y comprensible para el usuario.

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