“Hola, pregunto por “…”? Llamo de la asesoría energética, por la renovación del contrato de la luz”. De esta manera, y otras similares, comienzan muchas de las llamadas telefónicas que están recibiendo miles de usuarios. Pero se trata de un fraude. 

La persona al otro lado del teléfono dice llamar de una asesoría energética, o incluso puede decir que representa a una compañía de luz, electricidad o gas. La excusa de la llamada puede ser variada: propone una tarifa mejor, cambios en el contrato, añadir servicios a la tarifa contratada o incluso un cambio de compañía.

Lo más llamativo es que suelen preguntar por una persona concreta con nombre y apellidos, que coincide que es titular de un contrato de energía. En muchas ocasiones también conocen otros datos personales del titular, como la dirección del domicilio. Y esto hace que muchos usuarios puedan caer en la trampa, porque hace creíble el relato.

Si durante el transcurso de la conversación el estafador detecta que estamos desconfiando, enseguida colgará la llamada. No quieren perder el tiempo.

Es fácil de comprobar. En cuanto se les pregunta un par de veces de qué empresa o sociedad está llamando, la conversación se corta de manera abrupta. Así vivimos una reciente llamada a la redacción:

– ¿De qué empresa llama? – Preguntamos. 

– «Telemark» – responde. O algo parecido, la interlocutora se esfuerza en no pronunciarlo bien.

– ¿Disculpe, cómo ha dicho? ¿Puede indicar el nombre de la sociedad desde la que llama? 

La interlocutora cuelga el teléfono.

Por otro lado, si el usuario confía en el interlocutor y continúa la llamada, podrá ser víctima de una estafa. 

¿Y qué ocurre si caemos en la trampa? Por regla general, les “habremos dado permiso” para hacer ese cambio de tarifa o de compañía.

La OCU lo ha denunciado en numerosas ocasiones, y explica que son muchos los problemas que afrontan los usuarios afectados: el consumidor no recibe el contrato suscrito, ni las siguientes facturas, tan solo “recibos y cargos bancarios en su cuenta corriente, en los que resulta difícil incluso conocer cuál es la nueva compañía a la que se ha producido el cambio de contrato”, apuntan. 

El daño es aún mayor cuando  tras descubrir el engaño intentan volver a su anterior compañía, pero con unas peores condiciones que las que tenían contratadas e incluso con penalizaciones. 

Cómo identificar estos fraudes de la “asesoría energética”

Es importante permanecer alerta y nunca ofrecer datos (personales o bancarios) por teléfono cuando no hemos solicitado una llamada. Si realmente tenemos intención de un cambio en el servicio contratado, lo mejor es contactar nosotros mismos con la compañía.

En estas estafas, habitualmente llaman desde un número de teléfono fijo que no tenemos identificado, aunque también pueden llamar desde números de teléfono móvil, a cualquier hora del día.

Preguntan por un usuario, con su nombre y apellido, y posteriormente ellos se suelen identificar como “asesoría energética”, sin dar mayores detalles.

¿De dónde han sacado los datos estas empresas? Según la OCU, detrás de esta presunta asesoría energética están “compañías subcontratadas por las comercializadoras para incitarte a cambiar de compañía… pero no precisamente pensando en tu interés”.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios serían las propias compañías las que han facilitado los datos a terceros para realizar estas llamadas.

En cualquier caso, si eres víctima de cualquier tipo de fraude, no dudes en comunicarlo a las autoridades, y si tienes pruebas de cualquier incumplimiento o infracción de la normativa de protección de datos, puedes presentar una reclamación ante la Agencia aportando dichos documentos. Eso sí, hay que reconocer que es complicado aportar pruebas y datos; los usuarios tan solo cuentan como prueba un número de teléfono, sin manera de saber a quién pertenece realmente. 

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