La lucha contra el discurso de odio online en redes sociales avanza a ritmos muy distintos según la plataforma. Mientras TikTok retiró el 86% de los contenidos racistas y xenófobos reportados durante el primer trimestre de 2026, YouTube apenas eliminó el 16%. Entre ambos extremos se sitúa X, que alcanzó una tasa de retirada del 75%, más del doble que en el trimestre anterior, cuando registró un 36%.
Los datos proceden del último boletín trimestral del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, OBERAXE, dependiente de la Secretaría de Estado de Migraciones del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. El informe pone sobre la mesa una cuestión clave para la seguridad digital: las plataformas no están respondiendo con la misma eficacia ante contenidos que pueden alimentar campañas de hostigamiento, polarización y violencia verbal.
Durante el primer trimestre de 2026, OBERAXE registró 105.911 mensajes de carácter racista y xenófobo en redes sociales, lo que supone una media de 1.170 mensajes diarios. La mayoría, el 85%, se dirigió contra personas del norte de África y musulmanas. Además, el 94% de los contenidos detectados incluía lenguaje agresivo explícito, principalmente insultos, amenazas y descalificaciones.
Desde una perspectiva de ciberseguridad, estas cifras no describen solo un problema de convivencia online. Revelan la dificultad de las plataformas para actuar como sistemas de contención frente a contenidos dañinos que se difunden con rapidez, se replican entre comunidades y pueden desencadenar acoso coordinado contra personas o colectivos concretos.
Una brecha de moderación entre plataformas
El dato más llamativo del informe es la diferencia en la retirada de contenidos. En conjunto, las plataformas eliminaron el 55% de los mensajes reportados, cuatro puntos más que en el trimestre anterior. Sin embargo, la media oculta una fuerte desigualdad.
TikTok fue la plataforma con mayor tasa de retirada, con un 86%. X alcanzó el 75%, una mejora significativa respecto al 36% del trimestre anterior. YouTube, en cambio, registró la tasa más baja, con apenas un 16% de retirada de los contenidos reportados.
Esta brecha plantea preguntas importantes sobre los criterios de moderación, la capacidad técnica de detección, los tiempos de revisión y la eficacia de los canales de notificación. En la práctica, un contenido racista o xenófobo puede ser eliminado rápidamente en una plataforma y permanecer visible en otra, aunque haya sido detectado y reportado por las mismas vías.
En ciberseguridad, la velocidad de respuesta es determinante. Igual que ocurre con una campaña de phishing o con la difusión de malware, cuanto más tiempo permanece activo un contenido dañino, mayor es su alcance potencial. En el caso del odio online, ese tiempo de exposición puede traducirse en viralización, capturas de pantalla, republicaciones y migración hacia otros canales.
El deporte como acelerador del odio digital
OBERAXE también detectó un crecimiento del discurso de odio en el ámbito deportivo. Los contenidos racistas y xenófobos vinculados al deporte aumentaron nueve puntos porcentuales respecto al trimestre anterior y representaron el 16% del total analizado.
El fútbol masculino aparece como un espacio especialmente relevante para la expresión y amplificación de narrativas racistas. En este contexto, las personas del norte de África fueron el principal grupo diana, concentrando el 61% de los contenidos de odio en el ámbito deportivo.
La celebración de la Copa Africana de Naciones, su retransmisión y las celebraciones de distintas aficiones en ciudades españolas generaron un aumento de mensajes hostiles relacionados con el origen racial o étnico de jugadores y seguidores. Jugadores como Lamine Yamal y Vinícius Júnior concentraron un volumen destacado de ataques, aunque el fenómeno va más allá de las figuras individuales.
Los eventos deportivos de gran visibilidad funcionan como aceleradores de conversación. La combinación de emoción, rivalidad, viralidad y exposición mediática puede convertir un episodio puntual en una ola de mensajes racistas que se expande entre plataformas.
Narrativas que convierten a colectivos en amenaza
El informe también identifica una presencia relevante del discurso de odio en el ámbito socioeconómico, que representó el 20% del total de contenidos analizados. Uno de los episodios que concentró más mensajes fue la elaboración del Real Decreto para la regularización extraordinaria de personas extranjeras que ya residen en España.
En este contexto, los mensajes presentaban a las personas migrantes como una amenaza económica, social y de seguridad. Las personas musulmanas concentraron el 24% de esos contenidos y las latinoamericanas el 11%, con un incremento de siete puntos respecto al trimestre anterior.

































