Gracias a internet, a día de hoy realizar una traducción de cualquier palabra o texto al idioma que necesitemos no es ningún problema. Disponemos de una enorme cantidad de herramientas online y aplicaciones que nos ayudan en nuestro día a día. Sin embargo, esas traducciones en muchas ocasiones no son perfectas, ni son capaces de transmitir ciertas expresiones como lo haría un nativo de esa lengua. Así nace Blarlo, una plataforma que permite traducir textos de cualquier extensión (empezando por un tuit), traducidos por una persona que habla de forma nativa ese idioma.

“La idea de Blarlo surge a raíz de una necesidad de traducción del equipo de dirección. El proceso de la mayoría de las empresas de traducción es complicado y no cubre siempre todas las necesidades actuales de las empresas”, nos explica Carmelo Gayubo, CEO y fundador de Blarlo. “Por ejemplo, a veces, incluso grandes empresas con volúmenes muy grandes tienen la necesidad puntual de traducir un único tuit de forma rápida. En esta situación y otras muchas, los procesos tradicionales no son ágiles para cubrir las necesidades de los clientes”. 

La plataforma comenzó con el servicio a clientes en el primer trimestre de 2017 y desde entonces han realizado más de 8.000 traducciones. “Todas han sido entregadas a tiempo, incluso las más complicadas. Incluso una vez de una traducción de 140.000 palabras que tuvimos que realizar en dos días”, afirma Gayubo.

Cualquiera puede ser cliente de la herramienta, desde particulares a grandes empresas, aunque admiten que el grueso de sus clientes son grandes empresas internacionales. No hay límite por arriba o por abajo en cuanto a extensión, “traducimos desde un tuit hasta proyectos completos de ingeniería y construcción”, explica el CEO de Blarlo.

Fundadores Blarlo
De izquierda a derecha: Jorge Carabias (Fundador y CTO), Óscar Martín (CBDO) y Carmelo Gayubo (Fundador y CEO) de Blarlo.

Traductores nativos

Una de las claves de esta startup española es que detrás de cada traducción está un traductor profesional, no una máquina. “Todos cuentan con amplia experiencia y traducen exclusivamente a su idioma materno. Nuestra plataforma se encarga de escoger de forma inteligente al traductor más adecuado para la necesidad especifica del cliente”, afirma Gayubo.

Antes de activar a un traductor, la plataforma les solicita toda la documentación relativa a su formación y cursos realizados, y deben pasar un periodo de prueba. El fundador de la empresa explica que “actualmente tenemos más de 2.000 traductores nativos de 80 países diferentes registrados, que traducen a más de 230 idiomas diferentes“. 

Esto les permite disminuir los plazos: “desde que un nuevo cliente solicita una traducción hasta que un traductor empieza a trabajar en ella pasa una media de 10 minutos. Si la traducción es del tamaño de un folio por ejemplo, en menos de una hora seguramente ya esté traducida“, asegura Gayubo. 

Las tarifas de los trabajos de producción son variables en función especialidad que requiera el cliente, desde los 0,12 € por palabra a 0,04 € por palabra

¿El futuro? “Físicamente estamos ubicados en España, sin embargo muchos de nuestros clientes son internacionales. En los próximos 3 años queremos tener presencia en 10 países. Nuestro objetivo para 2018 es duplicar la facturación de 2017”, afirma Gayubo, explicando que su objetivo es desarrollar más servicios, pero antes consolidar su plataforma de traducción. 

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