Internet ha sido un seguro contra el aburrimiento en este año de pandemia. Se ha convertido en la herramienta indispensable para comprar, jugar, hablar… y las redes sociales van dentro del pack. ¿Sabías que existen en el mundo 4.200 millones de usuarios, un 13% más que hace un año? Han trascendido al público joven y ya empresas de todo tipo y personas de todas las edades hacen uso de ellas.

Así lo refleja el informe anual “Digital 2021” con el que Hootsuite y We are Social pretenden arrojar luz sobre las tendencias en cuanto a los usos de internet en la actualidad. El crecimiento era evidente desde hace mucho tiempo, pero la pandemia ha acelerado un proceso que debe hacernos reflexionar.

En España, según este informe, existen 43 millones de usuarios de internet. Hay, además, 54 millones de líneas móviles, lo que equivale al 116% de la población total. En tiempo, esto se traduce en un uso medio de internet superior a las seis horas diarias y poco menos de dos horas visitando nuestros perfiles de redes sociales. WhatsApp es la favorita, aglutinando al 90% de internautas que recurren a ella cada día, y muy de cerca le siguen YouTube y Facebook.

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Digital 2021” pone de manifiesto también los usos destacados que hacemos de la red. En ese sentido, el 82% de los internautas españoles juega a videojuegos desde cualquier dispositivo, y casi el 80% asegura haber realizado alguna compra por internet en el último mes.

La alimentación y los productos de cuidado personal son las categorías que más éxito tienen en comparación con el año anterior. Se suman la música, los accesorios y los muebles en detrimento de los viajes, reducidos a su mínima expresión por los motivos que todos conocemos.

Horas de conexión en redes sociales

Riesgos a los que nos exponemos en las redes sociales

Según Hootsuite y We are Social se producen en el mundo quince nuevas altas en redes sociales al segundo. Su popularidad debe hacernos recapacitar sobre el modo en que nos mostramos en ellas y cómo proteger nuestra privacidad de personas malintencionadas y ciberdelincuentes.

El doxing, por ejemplo, es una forma de ciberacoso que utiliza información personal de sus víctimas para dañarlas. Gran parte de esa información la obtienen de nuestros perfiles, así que hay que pensárselo dos veces antes de subir cualquier contenido y limitar también el alcance.

Los mismos consejos nos sirven para el sharenting, práctica que consiste en compartir fotos de nuestros hijos menores de edad en las redes sociales. Proteger su identidad puede evitar que sus fotos acaben en redes de pornografía infantil o que sufran acoso escolar. Incluso, que nos denuncien cuando sean mayores si no están de acuerdo con lo que hemos estado publicando sobre ellos.

Además del doxing y el sharenting, hay que andarse con cuidado porque las estafas en las redes sociales están a la orden del día. En este artículo te contábamos algunas, pero no son las únicas. ¿Te han etiquetado últimamente en un artículo que tiene a Amancio Ortega como protagonista? Te interesa leer esto, porque detrás hay una estafa para robarte dinero.

Por tanto, ¿uso de redes sociales y de internet? Sí, pero con precaución. Tienes más consejos para navegar de forma segura y privada en este artículo.

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